Lora ha admitido que «tras el cese de Vicente Fernández, mantuvo contacto con él» y que, de hecho, conserva los Whatsapp que se intercambió en los meses posteriores a su dimisión… que coinciden con los meses previos al rescate a Air Europa. Un rescate que la compañía solicitó, como él mismo ha reconocido, antes incluso de que el Gobierno aprobara el Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas en julio de 2020. De hecho, la decisión que se tomó después de una reunión mantenida por Sánchez con la entonces ministra de Economía Calviño y el hoy procesado y ex ministro Ábalos; así como de otra entre Begoña Gómez con Hidalgo.
El vicepresidente de la SEPI fue categórico a la hora de negar que hablara de ese rescate con Ábalos, pero no lo ha sido tanto cuando se le ha preguntado por su interlocución con Saura. Pese a que Lora ha negado haber dado ningún tipo de información sobre el expediente de rescate a Ábalos, no ha podido eludir que la misma llegara al exministro a través de Saura. Lora ha tenido que admitir, además, que «los informes clave que justificaron el rescate de Plus Ultra, incluidos los de las direcciones financieras, iban sin firma», y que la única rúbrica que aparece es la suya en el informe que se eleva al Consejo Gestor para la aprobación definitiva del rescate.
Finalmente, y preguntado por el rescate a Duro Felguera del que hablaron Ábalos y Sánchez cuando el exministro informa al presidente del viaje de Delcy Rodríguez, Lora ha sembrado dudas sobre la recuperación del dinero si esta compañía es finalmente condenada. Ha dicho que se podría recurrir al aplazamiento o al fraccionamiento, aunque no ha dado ninguna certeza sobre la eventual y futura recuperación de los 120 millones de euros.¨
Pardo de Vera era presidenta de Adif, puesto al que se incorporó en junio de 2018, cuando se firmó la compra de material sanitario, desde la entidad pública, a la empresa Soluciones de Gestión, propiedad de de Aldama, y está considerada como una de las colaboradoras de García Izaguirre en las gestiones relacionadas con el ‘enchufe’ de la ex amante de José Luis Ábalos, Jéssica Rodríguez, que terminó trabajando en Ineco y Tragsatec, y cuestión por la que se encuentra investigada en la Audiencia Nacional.
A preguntas de la Fiscalía Anticorrupción, ha señalado las cantidades «venían dadas» en la correspondiente «orden ministerial» que firmó el entonces ministro Ábalos a quien «desconozco quién asesoró», ha as afirmado en el Alto Tribunal.
Pardo de Vera ha explicado que, una vez se activó el estado de alarma de 20 de marzo de 2020, se encomendó por par de Transportes la adquisición de un total de 8 millones de unidades de los elementos de protección sanitaria, «en plena tensión del mercado» de dicho material.
Por ello, se encomendó a Adif «la compra de 5 millones de mascarillas en menos de una semana». Un material de procedencia China para el que había que organizar la logística, en especial los vuelos. «Nos pusimos a trabajar en Adif en la tramitación según la ley de emergencia. Siempre en coordinación con el Ministerio (…) y siempre conforme a Derecho», ha insistido. La «gestión» de Adif fue «impecable», ha asegurado en todo momento.
De hecho, la que fuera alto cargo del Ministerio de Transportes, ha defendido las decisiones adoptadas por su equipo en relación con las necesidades de elementos de protección, en una situación de «emergencia» en la que ya «teníamos más de 4.000 fallecidos». No en vano, el contratista alternativo a Soluciones de Gestión «acabó facilitando más tarde mascarillas defectuosas», ha sostenido Pardo de Vera para explicar por qué se decantaron por la empresa de Aldama. Una decisión concreta que ella no tomó, ya que no entraba en las funciones «definidas» para su cargo.
A preguntas del fiscal jefe Anticorrupción, la ex presidenta de Adif ha negado recordar a una nota confeccionada por el entonces jefe de personal de la institución, Michaux Miranda, también citado hoy a declarar, en la que se recogía que se había recibido «la instrucción de contratar con el mismo proveedor que Puertos» y, por lo tanto, ha sido incapaz de identificar la procedencia de dicha instrucción.
Sobre el particular del papel que cada uno de los tres acusados, a los que al comienzo de su comparecencia ha afirmado conocer, en distintos momentos y por distintas razones, Pardo de Vera ha puesto la lupa sobre la estrecha relación que mantenían el comisionista confeso, Víctor de Aldama, y el ex asesor Koldo del Ministerio de Transportes. Tanto que le llegó a sorprender que Aldama estuviese en el área reservada para José Luis Ábalos, por razón de su cargo, «cuando era una persona ajena» a la Institución.
«Lo vi varias veces» cuando iba a despachar y llegó a preguntar al propio Ábalos por el asunto. El entonces ministro «se extrañó y me dijo que sería un amigo de Koldo y que se enteraría». En algunas otras ocasiones, «vi a Aldama y Koldo en el despacho del ministro» pero cuando él «no estaba allí» presente, ha abundado Pardo de Vera.
«Si. Yo llegaba a despachar con el ministro y no estaba», aunque «me hubiera citado», en alguna ocasión se encontró la escena: Koldo y Aldama en el despacho de Ábalos. Algo que «en toda mi experiencia es algo que no me he encontrado jamás», ha enfatizado la testigo. «No me parecía ético desde un punto de vista institucional», ha concluido.
En otro orden de cosas, Pardo de Vera ha negado conocer a Jéssica o su contratación, mucho menos en un puesto de trabajo al que no existía, «hasta que comenzó la causa» judicial en la que hoy declara como testigo. La expresidenta de Adif ha relatado que Koldo le pidió dar salida, «vuelo», a su currículum: «Me pidió pasar un currículum. Simplemente se lo trasladé a la presidenta de Ineco, diciendo que había llegado de parte del gabinete del ministro».

