A pesar de ello, solo el 9% de las compañías afirma contar con una gestión de riesgos “muy proactiva”. Esta regresión contrasta con una evolución positiva en el comportamiento corporativo frente a los riesgos, ya que más de un tercio de las empresas (36%) afirma conocer sus riesgos y asumirlos cuando es necesario, una cifra que aumenta un 10% respecto al año anterior y refleja una creciente disposición a asumir riesgos calculados. Este avance se encuentra con obstáculos estructurales. Según el informe de BDO, más de la mitad de los líderes admite tener dificultades para identificar qué señales de riesgo realmente importan frente al ruido de fondo, mientras que el 55% señala que las presiones operativas de corto plazo anulan con frecuencia su planificación a largo plazo. La falta de una respuesta coordinada derivada de la información aislada entre departamentos supone otro gran problema para la mitad de los directivos encuestados.
A pesar de estas barreras, prácticamente la totalidad de las organizaciones (99%) está priorizando alguna forma de mejora en la gestión de riesgos para los próximos tres años, lo que demuestra un compromiso creciente con la transformación de sus modelos de respuesta.
El ranking de riesgos ha experimentado cambios significativos respecto al informe anterior de BDO. En 2026, el riesgo más preocupante (40%) entre los empresarios encuestados es la ciberseguridad, seguida de la Inteligencia Artificial con un 27%, y la geopolítica, que se mantiene en un 25%. El riesgo regulatorio, tradicionalmente prioritario, cae del 35% al 24%, mientras que la cadena de suministro desciende del 28% al 24%.
La percepción sobre la IA es otro de los riesgos que ha sufrido una gran transformación. Dos tercios de los encuestados (66%) consideran ahora su evolución como una oportunidad para el negocio, frente al 57% de 2025, mientras que el porcentaje de quienes la perciben como un riesgo ha descendido del 30% al 24%. Este cambio refleja una mayor familiaridad con sus aplicaciones prácticas y confianza en su potencial transformador. A pesar de los datos, la IA se incorpora como el segundo riesgo que más preocupa a los CEOs en el informe de este año, principalmente por sus riesgos asociados. En este sentido, a los encuestados por BDO les preocupa especialmente la privacidad de datos con un 61%, los desafíos de cumplimiento normativo con un 51% y la ciberseguridad con un 50%.
Otro riesgo relevante asociado a la IA es el fraude, aunque la preocupación de los altos directivos sobre este tema ha caído de forma drástica y actualmente el 93% de los líderes no lo considera un riesgo principal a pesar del auge de las tecnologías deepfake. El informe de BDO revela que solo el 13% actualiza de forma activa sus defensas contra el fraude por IA, frente al 79% que afirmó tener un plan específico en 2025.

