Fernández, cuyo mandato finaliza el 16 de junio aunque seguirá en funciones hasta que el Gobierno nombre relevo, reconoce que la regulación energética ha sido el ámbito más exigente durante su etapa. En contraste, destaca como logros la liberalización del sector ferroviario y los avances en telecomunicaciones. A su juicio, deja una CNMC más sólida, cohesionada, digital e internacional, preparada para afrontar los retos futuros.
Sobre el apagón del 28 de abril de 2025, subraya que las recomendaciones del organismo permiten abordar la mayoría de los riesgos identificados y que el sistema energético debe seguir adaptándose a un entorno en constante evolución. La incorporación de energías renovables —y en el futuro el hidrógeno verde— exige garantizar un desarrollo seguro, una lección que, según afirma, se ha reforzado tras el incidente.
Fernández explica que el apagón tuvo un origen multifactorial y que refleja los cambios estructurales en los mercados energéticos, lo que obliga a ajustar continuamente la regulación para asegurar la estabilidad del sistema.
En cuanto a las investigaciones en curso sobre este suceso, indica que los expedientes sancionadores están en fase de análisis por la dirección de energía y que, una vez concluida la instrucción, el consejo tomará las decisiones correspondientes.

