El consumo doméstico mantiene un tono débil en la tercera semana de mayo, aunque con un dinamismo que ha ido en aumento a lo largo del mes, y crece un 1,2% en lo que llevamos de mayo (0,6 p. p. menos que en abril).
Este resultado refleja un avance poco dinámico del consumo presencial del 0,8% (0,8 p. p. menos), cuya debilidad se concentra en el efectivo: las retiradas retroceden de forma más acusada de lo habitual y caen un 4,9%. El gasto con tarjeta muestra mayor dinamismo, con un crecimiento del 3,7% (0,7 p. p. menos), más cercano al promedio de los últimos trimestres. Por su parte, el comercio electrónico se desacelera hasta el 4,9% (2,9 p. p. menos).
Por categorías, la debilidad se concentra en el gasto en ocio y hostelería y en el comercio minorista, que crecen un 0,6% y un 0,8%, respectivamente. En cambio, el gasto en bienes de primera necesidad se acelera hasta el 4,7% (0,9 p. p. más), mientras que el de transporte y gasolineras continúa siendo el más dinámico, con un crecimiento del 9,0%, impulsado por el aumento de los precios de los carburantes. El consumo por parte de los extranjeros se mantiene dinámico y crece un 13% (3,0 p. p. más).

