La primera semana de abril, los precios entre la gasolina y el gasóleo ya se habían diferenciado en hasta 28 céntimos el litro -sin tener en cuenta los descuentos-.
Desde entonces, las diferencias se han ido ajustando, en especial en el último tramo de este mes de mayo, hasta visualizarse de nuevo un regreso del diésel a la posición que tenía antes del inicio del conflicto: más barato que la gasolina.
La previsión del sector es que, salvo imprevistos que alteren profundamente el escenario geopolítico actual, la tendencia se siga produciendo y el ‘sorpasso’ del diésel a la gasolina se pueda revertir en un plazo próximo.
La situación es similar, si bien con algo más de margen, si se analizan los precios con los descuentos en el IVA y el Impuesto Especial de Hidrocarburos que el Gobierno aplica desde el 21 de marzo. En ese caso, la diferencia es actualmente de 11 céntimos por litro. En este caso, la diferencia llegó a ser mucho más elevada, hasta superar los 31 céntimos el pasado 8 de abril, cuando una vez aplicados los descuentos, el diésel alcanzó los 1,90 euros el litro y la gasolina los 1,59 euros por litro. Por el momento, la política de descuentos se mantendrá hasta el 30 de junio, según ha avanzado el Ejecutivo. En concreto, las medidas conllevan una reducción del IVA por litro, que pasó del 21% al 10%, y un ajuste de 11,3 céntimos por litro en la gasolina en concepto de reducción del Impuesto Especial de Hidrocarburos y de 4,9 céntimos para el gasóleo.
