En concreto, en el caso del precio medio del litro de gasolina, ha escalado esta semana un 5,56% con respecto a la anterior, para situarse en los 1,517 euros, volviendo así a niveles de hace un mes.
Este repunte se produce después de que el Gobierno, en un Consejo de Ministros extraordinario celebrado el pasado 29 de junio, aprobara un real decreto ley para hacer frente a las consecuencias la guerra de Irán, en el que decaía la rebaja del IVA al 10% de los carburantes que se había incluido en el primer paquete de medidas anticrisis de marzo. No obstante, en la misma reunión se aprobó una reducción del Impuesto Especial de Hidrocarburos, que en la práctica supone una rebaja en el precio del combustible de 15 céntimos/litro en julio, 10 céntimos en agosto y 5 céntimos en septiembre.
A pesar de estos encarecimientos de la última semana y de la tendencia al alza desde el estallido del conflicto en Irán, ambos carburantes se han mantenido siempre lejos de los máximos que registraron el verano de 2022, en julio, cuando la gasolina alcanzó los 2,141 euros y el gasóleo los 2,1 euros.
Con los precios de esta semana, llenar un depósito medio de 55 litros de un coche diésel tiene un coste de 84,42 euros, 6,43 euros más que hace un año, cuando ascendía a unos 77,99 euros. Por su parte, para los vehículos de gasolina, llenar un depósito medio (55 litros) supone un desembolso actualmente de unos 83,43 euros, unos 1,37 euros más que hace un año, cuando se situaba en los 82,06 euros.

