El proyecto está concebido, según la empresa, «para facilitar a las familias la planificación y composición de su cesta básica de la compra, aportando mayor estabilidad y previsibilidad del gasto en un contexto marcado por la evolución de los precios» Finalizado cada periodo de 90 días, las referencias se renovarán, de manera que nuevos productos de consumo habitual pasen a formar parte de esta selección, consolidando así una acción diseñada para mantenerse en el tiempo.
Dentro de esta selección estarán representados productos de todas las categorías de gran consumo (frutas, verduras, carnes, pescados, lácteos y aceites, entre otros), tanto de marca propia como de marcas de fabricante, con una presencia destacada de más de 60 productos frescos.
En esta propuesta se incluyen alimentos y artículos básicos del día a día como pollo, lubina, langostinos, ternera, lomo de cerdo, hamburguesas, leche, queso, cápsulas de café, aceite de oliva virgen y virgen extra, manzanas, patatas, zanahorias, legumbres, pasta y arroz, conservas de verduras y pescado, agua, cervezas, pañales o productos de limpieza, entre otros muchos.
«Gracias a esta iniciativa, los clientes podrán realizar una compra de productos habituales a un precio de venta fijo, sin variaciones ni sorpresas, reforzando la planificación y el control del gasto familiar. Los productos adheridos estarán claramente identificados en los puntos de venta mediante señalización específica en los lineales y espacios destacados en sala», asegura El Corte Inglés. La cartelería contará con un código de color diferenciador: verde en Supermercado El Corte Inglés, azul en Hipercor y rojo en Supercor, facilitando así su rápida identificación por parte de los clientes.
Esta estrategia convivirá con el resto de las políticas comerciales habituales de la compañía, que mantendrá sus promociones, bonificaciones y descuentos, reafirmando su compromiso con una oferta competitiva y de calidad en todas sus enseñas de alimentación.
