El reconocimiento destaca el trabajo desarrollado en esta explotación situada en Jaén, entre los parques naturales de Cazorla y Sierra Mágina, donde se ha implantado un modelo agrícola que combina tradición olivarera, innovación tecnológica y protección medioambiental. Desde 2005, la finca ha impulsado prácticas de agricultura regenerativa, digitalización agronómica, energías renovables y restauración de ecosistemas para mejorar la productividad y reducir su impacto ambiental.
Con cerca de 1.500 hectáreas de olivar, Cortijo Guadiana ha incorporado cubiertas vegetales, compostaje natural, aprovechamiento de biomasa, apicultura y ganadería integrada, además de sistemas de monitorización, inteligencia artificial y riego inteligente para optimizar el uso de los recursos.
La apuesta por la sostenibilidad se completa con proyectos de descarbonización, entre ellos una planta fotovoltaica flotante sobre una balsa de riego, que permite generar energía limpia y reducir la evaporación del agua.
La finca se ha convertido en un referente internacional de agricultura regenerativa y cuenta con certificaciones como la de Agricultura Regenerativa de AENOR, además de otros reconocimientos nacionales e internacionales que avalan su compromiso con la trazabilidad, la mejora continua y la conservación del entorno.
Rosa y Francisco Vañó, directivos de Castillo de Canena, recogerán el galardón el próximo 8 de octubre en el Casino de Madrid, en el marco de los Premios Sociales de Fundación Mapfre.
