Pérez Dolset, que ha declarado como testigo con la condición obligatoria de decir la verdad, ha explicado que el exsecretario de Seguridad acudió a su casa para disculparse tras el estallido de la causa «Brod», dentro de la megacausa del caso «Tándem, y que en esa cita le reconoció que había recibido órdenes de la exministra de Defensa.
Según ha explicado, en aquel momento ya había recibido mensajes del exnúmero dos de Interior en donde le decía que «cuando le dieron la instrucción de hacer cosas como ésta, tenía que haber dimitido. Si me preguntan por mi opinión, si cero que este señor es el máximo responsable de lo que se enjuicia aquí, ni de coña», ha espetado. El empresario acudió en mayo de 2022 a la Unidad de Asuntos Internos (UAI) de la Policía Nacional para entregar un pendrive con audios relacionados con el excomisario jubilado Villarejo porque, según ha detallado, vio que «desde el principio» las pruebas no llegaban «a la pieza principal y busqué la manera de hacerlo».
También ha asegurado que, al considerarse «víctima» y «perjudicado» del excomisario, buscó material «probatorio» vinculados a Villarejo. «Es verdad que, tras ocho años, se quién lo hizo y no fue Villarejo», detalló en referencia al procedimiento penal en la que consta como perjudicado.
Su comparecencia se ha centrado, sobre todo, en el chat de WhatsApp llamado «La Compañía» por ser, a su juicio, la principal «fuente de filtración» de toda la información relativa a la «Operación Kitchen» y al «caso Villarejo». De hecho, según ha explicado, en ese grupo de comunicación «se comentaba el devenir de la Operación Kitchen» e, incluso, se «preparó una operación de investigación» sobre el excomisario y su posterior detención. A su juicio, las filtraciones se produjeron de forma «interesada» y con el objetivo de perjudicar la investigación.
A lo largo de su comparecencia, Dolset ha explicado que es «perfectamente conocedor de lo que le ha ocurrido a la familia Bárcenas». «A mí me han amenazado de muerte, como a mi abogado y a mis hijos. A mi mujer, la intentaron secuestrar en la puerta de mi casa y se equivocaron de persona».
También ha detallado que, al considerarse una víctima de «las cloacas del Estado», decidió montar un equipo de 20 personas para desencriptar los audios del «caso Villarejo» y que recibió amenazas de un supuesto guardia civil para evitar que compartiera esa información con el PSOE y Podemos.
El letrado del excomisario, Antonio García Cabrera, ha intentado interrogar al testigo por el motivo que le llevó a entregar audios al PSOE que estaban entre la documentación del caso del excomisario y por conocer si forma parte de las denominadas «cloacas del Estado». Para ello, ha recordado que Dolset está investigado en el conocido ya como «caso Leire» por, presuntamente, orquestar un plan para recabar información sobre fiscales y altos mandos de la Guardia Civil, pero la presidenta del Tribunal, Teresa Palacios, ha impedido formular las determinadas preguntas. «¿Qué interés tiene esto para los hechos de enjuiciamiento?».
