La reunión de septiembre dejó un tono claramente restrictivo entre los inversores, por el énfasis en la inflación y en la resiliencia económica del bloque.
Lagarde señaló que ha aumentado el riesgo de que la inflación se mantenga elevada el próximo año. En consecuencia, las proyecciones se revisaron al alza: se prevé una media del 3 % este año, antes de moderarse al 2,5 % en 2027 (frente al 2,3 % anterior) y al 2,1 % en 2028 (frente al 2 %), y de permanecer por encima del objetivo durante el primer semestre de 2027. Las previsiones de crecimiento también se elevaron, hasta el 0,9 % en 2026 (desde el 0,8 %) y el 1,4 % en 2027 (desde el 1,2 %), con una expansión prevista del 1,5 % en 2028.
Como colofón, fuentes de Bloomberg indicaron que las autoridades contemplan nuevas subidas de tipos, que podrían producirse en octubre, aunque diciembre —cuando se publiquen las nuevas previsiones hasta 2029— podría resultar «más adecuado». A nuestro juicio, los datos publicados desde aquella reunión no han hecho sino reforzar la expectativa de una subida en diciembre: los PMI de septiembre se han adentrado aún más en territorio expansivo y la inflación de las principales economías de la eurozona ha seguido al alza.
Creemos, por tanto, que la subida de tipos de diciembre está prácticamente garantizada y que, mientras los precios energéticos se mantengan elevados, el BCE conservará un sesgo restrictivo en sus comunicaciones. Por ese motivo, al euríbor a 12 meses todavía podría quedarle recorrido alcista. Una reanudación de las negociaciones de paz en Irán podría ayudar a estabilizar o incluso revertir esta tendencia, pero las posibilidades de un acuerdo antes de las elecciones de medio mandato siguen pareciendo muy remotas.
Como colofón, fuentes de Bloomberg indicaron que las autoridades contemplan nuevas subidas de tipos, que podrían producirse en octubre, aunque diciembre —cuando se publiquen las nuevas previsiones hasta 2029— podría resultar «más adecuado». A nuestro juicio, los datos publicados desde aquella reunión no han hecho sino reforzar la expectativa de una subida en diciembre: los PMI de septiembre se han adentrado aún más en territorio expansivo y la inflación de las principales economías de la eurozona ha seguido al alza.
Creemos, por tanto, que la subida de tipos de diciembre está prácticamente garantizada y que, mientras los precios energéticos se mantengan elevados, el BCE conservará un sesgo restrictivo en sus comunicaciones. Por ese motivo, al euríbor a 12 meses todavía podría quedarle recorrido alcista. Una reanudación de las negociaciones de paz en Irán podría ayudar a estabilizar o incluso revertir esta tendencia, pero las posibilidades de un acuerdo antes de las elecciones de medio mandato siguen pareciendo muy remotas.

