El barril de Brent, de referencia en Europa, suma alrededor de un 4,5% a estas horas, aunque se mantiene por encima de los 90 dólares (94,5 dólares), mientras que el West Texas, de referencia en EEUU, se revaloriza algo más de un 5,5% (88,39 dólares).
Los mercados encaran una semana de curvas ante el vencimiento del alto el fuego decretado entre Estados Unidos e Irán, que expira el próximo 22 de abril. La duda ahora radica en si será necesaria una prórroga o, por el contrario, se llegará pronto a un acuerdo. La Casa Blanca aseguró este domingo que se había apoderado de un buque de carga que había intentado romper el bloqueo, mientras que la República Islámica avisó de represalias y aviva los temores sobre un aumento de la tensión
Las últimas noticias sobre el conflicto en Oriente Medio señalan que Estados Unidos ha atacado e inutilizado el buque de carga Touska, con bandera iraní, en el golfo de Omán, después de que su tripulación ignorara durante horas las advertencias para detenerse. Según el presidente Donald Trump, el destructor USS Spruance abrió un agujero en la sala de máquinas para frenar la embarcación, tras lo cual marines estadounidenses la abordaron y se hicieron con su control. El barco, añadió, está bajo sanciones del Tesoro de EEUU por su «historial previo de actividad ilegal». La operación se enmarca en el bloqueo naval que Washington mantiene desde la semana pasada sobre los puertos iraníes y supone una nueva escalada de tensión en la zona. Se produce, además, después de que Irán disparara contra buques comerciales que intentaban cruzar el estrecho de Ormuz, uno de los principales puntos de paso del crudo mundial.
En este sentido, Birol, director de la Agencia Internacional de la Energía, ha advertido de que el mundo «ya no se va a fiar del estrecho de Ormuz» en el futuro, y que los países harán todo lo posible para depender lo mínimo de él. «Incluso si el estrecho reabre, los mercados se mantendrán volátiles», ha advertido, porque ya nadie puede dar por sentado que el tráfico no vaya a volver a interrumpirse o que Irán no vaya a intentar cobrar peajes. A eso se suma una advertencia de que los problemas de suministro van a empezar a afectar a Europa en cuestión de semanas si no se reanuda el tráfico por el punto clave.
