La diferencia entre ambos ejercicios está condicionada por el efecto de las operaciones de rotación de activos, ya que en 2025 el grupo contabilizó impactos positivos por 55,8 millones y en 2026 por 8,3 millones. Sin tener en cuenta esos efectos, el beneficio recurrente después de impuestos se situó en 195,8 millones de euros, un 5,4% menos que los 206,9 millones obtenidos entre enero y septiembre de 2025. La compañía señala que esta evolución está en línea con su objetivo anual de alcanzar alrededor de 235 millones de euros de beneficio recurrente en el conjunto de ejercico 2026.
En cuanto al resultado operativo, el EBITDA alcanzó los 491,5 millones de euros, un 2,9% menos que los 505,9 millones del mismo periodo del ejercicio anterior. El descenso refleja principalmente el impacto del marco regulatorio 2021-2026 sobre los ingresos regulados, por importe de 45,1 millones de euros, parcialmente compensado por la entrada en operación del buque ‘Alisios LNG’ y por la consolidación de Axent.
Los ingresos totales se redujeron un 2%, hasta 696,7 millones de euros, frente a los 711,2 millones registrados un año antes. Los ingresos por actividades reguladas bajaron un 4,3%, hasta 663 millones, mientras que otros ingresos de explotación crecieron un 85%, hasta 33,7 millones. Por su parte, el EBIT descendió un 4,1%, hasta 263,9 millones de euros, mientras que el resultado financiero empeoró hasta -40,5 millones, frente a -34,4 millones en los nueve primeros meses de 2025.
Las sociedades participadas aportaron 145,8 millones de euros al EBITDA, un 23,9% más que los 117,7 millones del mismo periodo de 2025. La mejora se explica principalmente por la ampliación de capacidad del gasoducto Trans Adriatic Pipeline (TAP) y por la adquisición del 31,5% de la francesa Teréga, completada el pasado 30 de julio. La compañía destaca también la evolución de sus gastos operativos recurrentes, que, excluyendo los asociados a nuevos negocios, se situaron en 213,4 millones de euros, un 0,4% menos que un año antes. En paralelo, el coste financiero de la deuda bruta mejoró ligeramente, desde el 2,2% registrado a cierre de septiembre de 2025 hasta el 2,1% un año después. Más del 80% de la deuda de la compañía está a tipo fijo y tiene una vida media de 3,9 años.
La deuda neta se situó en 2.979 millones de euros, 504 millones más que al cierre de 2025, un aumento vinculado, entre otros factores, a la financiación de la inversión en Teréga.
Enagás mantiene sus principales objetivos para el conjunto del ejercicio. La compañía prevé cerrar 2026 con un beneficio recurrente después de impuestos de alrededor de 235 millones de euros, un EBITDA cercano a 620 millones, una deuda neta de aproximadamente 2.400 millones y un dividendo de 1 euro por acción. En materia de demanda, el consumo total de gas natural en España aumentó un 2,6% en los nueve primeros meses del año, hasta 242 TWh, impulsado principalmente por el crecimiento del 19% de la demanda destinada a generación eléctrica.
