Esta infraestructura, una de las mayores de España, combina fibra óptica, radio profesional, redes móviles privadas y públicas, comunicaciones por satélite y enlaces de alta capacidad para conectar miles de instalaciones eléctricas y permitir la supervisión y operación remota de la infraestructura eléctrica durante las 24 horas del día.
La red de telecomunicaciones de Endesa transporta cada día millones de datos necesarios para gestionar 12,8 millones de puntos de suministro, más de 320.000 kilómetros de líneas eléctricas y alrededor de 400 centrales de generación. En total, cerca de 380.000 activos que generan una enorme cantidad de información. Para gestionarlos, cuenta con más de 8.000 nodos de comunicaciones, que actúan como puntos de conexión e intercambio de información, y más de 2.000 radioenlaces que permiten transportar datos de forma inalámbrica entre instalaciones separadas geográficamente. En total, más de 10.000 nodos de comunicaciones y cerca de 325.000 sensores IoT para operar el sistema eléctrico en tiempo real. Su papel es especialmente relevante en un sistema eléctrico cada vez más digitalizado y descentralizado que exige una supervisión continua y altos niveles de automatización.
En la práctica, esta red de telecomunicaciones permite a Endesa responder con mayor rapidez ante incidencias, ya que facilita la localización de averías, permite coordinar en tiempo real a las brigadas sobre el terreno y acelerar la reposición del suministro con maniobras en remoto. También proporciona datos precisos sobre el consumo de energía, lo que se traduce en una gestión más eficiente de la demanda y la oferta de electricidad.
Además, la infraestructura de telecomunicaciones contribuye a reforzar la seguridad y la resiliencia del sistema eléctrico, al dar soporte a comunicaciones críticas, sistemas de control, protección de activos y servicios esenciales para la operación. En concreto, la red da servicio a 25 centros de control y a más de 43.000 equipos remotos instalados en las redes de alta y media tensión, que permiten supervisar y operar activos eléctricos a distancia. También soporta servicios críticos como la teleprotección, utilizada para detectar y aislar averías automáticamente en fracciones de segundo, y los sistemas de medida energética regulada, esenciales para el control y la gestión del sistema eléctrico. Asimismo, proporciona conectividad a plantas de generación, sistemas de televigilancia y da soporte a las comunicaciones corporativas de 9.000 empleados repartidos en 143 sedes.
