En el plano internacional, comparte un contexto de crecimiento estable con economías avanzadas como Estados Unidos, Australia y Japón, aunque con divergencias en política económica y riesgos
Por sectores, el transporte mejora su evaluación en España, en un contexto de ajustes desiguales entre regiones y actividades
El ‘Coface Risk Review’ analiza el riesgo de crédito empresarial de 160 países y 13 sectores a partir de datos macroeconómicos, financieros, políticos y de comportamiento de pagos
En un contexto internacional marcado por la incertidumbre geopolítica, tensiones comerciales y riesgos financieros, España mantiene una posición sólida dentro del mapa global de riesgo país, con una calificación de A2 (riesgo bajo), tal y como se muestra en el último ‘Coface Risk Review’. Una calificación que refleja un entorno económico resiliente, con fundamentos sólidos tanto en términos de crecimiento como de demanda interna, tal y como indican los expertos de Coface.
En su análisis, la compañía ofrece cada cuatrimestre una visión única de las perspectivas económicas mundiales a partir del análisis de datos macroeconómicos, financieros, políticos, de insolvencia de las empresas y de la evaluación del riesgo país de 160 países de todo el mundo. Para ello, establece 8 niveles: A1 –“muy bajo”-, A2 –“bajo”-, A3 – “satisfactorio”-, A4 –“razonable”-, B –“razonablemente alto”-, C –“alto”-, D –“muy alto”- y E-“extremo”-.
El posicionamiento de España en “riesgo bajo” se apoya en el dinamismo de la economía nacional, impulsado por la inversión —especialmente ligada a los fondos europeos— y una demanda interna aún robusta, apoyada por la inmigración. Sin embargo, el comportamiento de la economía española también refleja dinámicas diferenciadas a nivel territorial, con evoluciones diversas según regiones y sectores.
Dentro de Europa, nuestro país se sitúa entre las economías avanzadas con menor nivel de riesgo, por delante de países como Alemania, Italia o Francia (todos ellos con calificación A3), al nivel de territorios como Reino Unido o Suecia (A2), y solo por debajo de economías con menor riesgo como Suiza (A1).
En el plano internacional, el mapa elaborado por la compañía de gestión integral del riesgo comercial muestra cómo España mantiene una posición competitiva frente a otras grandes economías desarrolladas. Estados Unidos, Japón o Australia se sitúan en el mismo nivel de riesgo que la economía española (A2). Por su parte, países como China se posicionan en niveles inferiores de riesgo (A3), reflejando un entorno más incierto.
España confirma su posicionamiento como una economía de riesgo bajo dentro del contexto internacional, al nivel de las principales economías avanzadas y por delante de otros grandes países europeos. No obstante, el informe subraya que el escenario global seguirá condicionado por factores de incertidumbre —especialmente geopolíticos, financieros y comerciales— que podrían influir en la evolución futura del riesgo país.
A nivel nacional, sigue destacando el sector farmacéutico como el único que presenta un riesgo “bajo”. A continuación, con riesgo “medio”, se sitúan sectores como la construcción, la industria energética, las TIC, el retail y el transporte, este último mejorando desde la categoría de “riesgo alto” en la anterior edición del informe.mPor el contrario, el sector agroalimentario, el químico, la metalurgia, la industria papelera, la textil y la maderera se mantienen en niveles de riesgo “alto”. La automoción, por su parte, continúa siendo el único sector clasificado con riesgo “muy alto”.
