En una entrevista concedida a ‘CNBC’ en el marco del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) celebrado en Davos (Suiza), Georgieva ha instado a los responsables políticos del Viejo Continente a adoptar un enfoque pragmático en la aplicación de aranceles específicos por país, al tiempo que reconoció que Europa no está utilizando su poder económico para obtener influencia en el escenario geopolítico global. «Hemos hecho un llamamiento público varias veces apelando a los europeos para que completen el mercado único y se concentren en su competitividad interna. Europa ha quedado rezagada en productividad. Europa ha quedado rezagada en hacer que las pequeñas empresas crezcan hasta convertirse en gigantes, y eso debe cambiar», ha indicado la directora gerente del FMI.
Para ello, los líderes europeos deberían hacer cuatro cosas que les permitan desbloquear el potencial económico del Viejo Continente: finalizar la unión de mercados de capital, completar la unión energética, facilitar que los empleadores puedan contratar mano de obra de toda la Unión Europea (UE) e invertir en investigación e innovación.
«Hagan que el dinero europeo funcione para Europa: ahora mismo, 300.000 millones de euros de ahorros europeos están en Estados Unidos. También es imposible competir con 27 sistemas energéticos diferentes; cruzas la frontera de Alemania a Francia y no puedes trabajar allí», señaló Georgieva. Y es que, para la directora gerente del FMI, los Veintieisete «saben que deben hacerlo, pero son algo lentos para actuar». «Europeos, si están viendo esto, pónganse las pilas», ha sentenciado la economista búlgara.
Por otro lado, Georgieva ha comentado la mejora de proyecciones de su organismo para la economía global. En concreto, ahora el FMI espera un crecimiento mundial del 3,3 % este año y del 3,2 % en 2027. Uno de los factores para la mejora, ha explicado la directora gerente del FMI, es que «el impacto de los aranceles fue limitado». «No hubo una guerra comercial de ida y vuelta, y sería muy bueno mantenerlo así. Sería bueno para la economía mundial. Sería bueno para los países individualmente. El año pasado, muchos… se entusiasmaron demasiado con los aranceles, y muchos proyectaban recesión. Pero no sucedió. ¿Por qué no sucedió? Porque prevaleció la lógica económica», ha indicado Georgieva.
