Según ha detallado en su comparecencia como acusado ante el tribunal presidido por el magistrado Patrocinio, ni el presidente del Gobierno intervino en tal actuación o ni le habló nunca para intermediar en el enchufe del «hermanísimo». «Yo ni si quiera sabía que Pedro Sánchez tenía un hermano», ha asegurado.
El exlíder del PSOE extremeño, que solo ha respondido a las preguntas de su letrado, ha justificado la creación del puesto de David Sánchez, argumentando que, en aquella época, se «crearon muchos más» de carácter directivo por las necesidades que requería el ente provincial pacense. Preguntado, de hecho, por esa necesidad que él mismo negó en un correo electrónico intervenido por los investigadores, donde explicitaba a la directora del Área de Cultura que «me parece que pedís mucho», Gallardo ha detallado que era lo «habitual».
«Los acusados podrían corroborar lo que voy a decir. Era algo habitual en mí. Estábamos en reunión pre-presupuestos y cada uno traía el libro gordo de petete, sus pretensiones. Si me pudiera enseñar los correos del resto de directores, la respuesta es la misma», ha añadido.
A lo largo de su interrogatorio, Gallardo se ha limitado a explicar el funcionamiento de la Diputación para detallar la normalidad con la que se trataban las necesidades de personal de cada área. Según ha dicho, las reuniones abordaban los «proyectos políticos» de cada sección que, posteriormente, quedarían reflejados o no en los presupuestos del equipo de Gobierno.
Pero, en todo momento, el exlíder socialista ha negado que hubiese participado en actuaciones diseñadas para «enchufar» al hermano del presidente del Gobierno como coordinador de los conservatorios pacenses e, incluso, ha cargado contra la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil por las testificales que hicieron los agentes en las sesiones previas del juicio.
El teniente coronel y máximo responsable de la unidad, Antonio Balas, concluyó en sus informes que había múltiples indicios que permitirían evidenciar la responsabilidad de Gallardo y, al contrario de lo que quiso dar a entender la fiscal, se ratificó en sus conclusiones y señaló al expresidente extremeño como el «nivel superior con capacidad política» que propició la creación del puesto que de David Sánchez.
Sin embargo, para Gallardo, la comparecencia de Balas fue una «novela de ficción» y que sus conclusiones evidencian un «desconocimiento del funcionamiento de la Administración Pública».
SEgun el exlíder del PSOE ha explicado que es «inviable ejecutar un presupuesto desde el 1 de enero» y que es el tiempo «normal». El expresidente de la Diputación de Badajoz ha subrayado que no dio ninguna orden ni presionó para que David Sánchez fuese elegido para desempeñar el cargo de coordinador de los conservatorios pacenses, pero que aún así, «como máximo responsable de la diputación, asumo la responsabilidad de creación de ese puesto y de todos».
Gallardo sí ha reconocido, en cambio, que alguien de su gabinete le habló de que entre los aspirantes «estaba el hermano del secretario general del PSOE», pero que él se limitó a decir: «que gane el mejor». «De haber presionado para evitar que David Sánchez fuese elegido, a mi juicio, eso sí sería prevaricación», ha insistido.
Por el contrario, las acusaciones populares inciden en que como máximo responsable de la Diputación y siendo la autoridad competente para el nombramiento y cese del personal de alta dirección, Gallardo «participó directamente» en la asignación del cargo a David Sánchez (de quien Pedro Sánchez ya le había hablado en un mitin al entonces responsable de Cultura de la institución, Ricardo Cabezas). Ambos, recalcan las acusaciones populares, tenían un «estrecha relación» y Gallardo «se interesó directamente por las fechas mínimas para la adjudicación» del puesto y más adelante «al menos consintió el aparente cambio de nomenclatura» sin pasar los trámites legales.
