Garamendi, ha lanzado una seria advertencia sobre el absentismo laboral en España, calificándolo como «otro impuesto» para las empresas. En ‘Herrera en COPE’, Garamendi ha señalado que este es «uno de los grandes problemas que tenemos en España» y afecta directamente a la productividad y la competitividad. Las cifras expuestas son contundentes: 1,6 millones de personas faltan cada día a su puesto de trabajo, lo que representa el 9% del total de trabajadores. Aunque casi el 80% de estas ausencias se deben a una incapacidad temporal justificada, Garamendi pone el foco en el 20% restante y en un sistema que, en su opinión, necesita mejoras urgentes.
El impacto económico del absentismo es una de las principales preocupaciones de la patronal. El coste total asciende a 30.000 millones de euros anuales para la Seguridad Social, convirtiéndose en el segundo mayor gasto por detrás de las pensiones. De esta cifra, Garamendi subraya que las empresas asumen directamente 17.000 millones de euros.
Para dimensionar el problema, el presidente de la CEOE ha explicado que esos 30.000 millones «es la suma, más o menos, de los presupuestos de Castilla y León, de Galicia, de Asturias y de Cantabria juntos». Ha insistido en que no es una queja exclusiva de los empresarios, sino que organismos como el Banco de España, la OCDE y la AIReF también han alertado sobre la situación.
Garamendi ha diferenciado entre las bajas justificadas y el «cierto absentismo profesional». Ha criticado las demoras en la sanidad pública, que alargan las bajas, y ha recordado cuando la ministra de Sanidad llegó a decir «que la gente cogiera la baja sin ir al médico porque no había médicos». También ha destacado el aumento de las bajas por salud mental, un fenómeno que se ha disparado tras la pandemia en toda Europa.
El líder de la patronal ha aportado datos específicos, como que «los jóvenes menores de 35 años han faltado 9 millones de días al trabajo el año pasado». Además, ha señalado que el absentismo aumenta con la estabilidad laboral, observándose más casos en contratos fijos que en temporales, y en regiones con salarios más altos como el País Vasco, lo que desmonta la idea de que está ligado a la precariedad.
Esta situación, según Garamendi, genera un «drama» especialmente en las pymes, donde los compañeros «están hartos» de tener que cubrir al que «no va porque no le apetece». Ha reconocido que algunas empresas recurren a detectives privados para destapar bajas fraudulentas, una situación que ha calificado de «bastante lamentable». Frente a la crítica política, como la surgida por las declaraciones de Alberto Núñez Feijóo, Garamendi ha pedido «no saltar al acecho por una palabra y no reconocer el problemón que realmente tenemos». Ha defendido que la responsabilidad del Gobierno es «echar una mano y ver cómo arreglamos esto, no tirarse trastos a la cabeza».
La solución, para el presidente de la CEOE, pasa por sentarse en una mesa de diálogo. «Esto lo tenemos que arreglar entre todos», ha afirmado, pidiendo la implicación del Gobierno, las comunidades autónomas, las mutuas, los sindicatos y los propios empresarios. Ha recordado que en el acuerdo nacional de convenios de 2022 se pactó abordar este tema, pero «hasta hoy» no se ha avanzado. Garamendi ha concluido insistiendo en la necesidad de pasar del debate a la acción. «Lo que hemos conseguido es que hemos puesto el debate encima de la mesa», ha reconocido, pero ha urgido a analizar el problema y arreglarlo. «Lo que no me vale es que, porque uno diga una cosa, con una frase ya se justifique el no haber hecho nada», ha sentenciado.
