Como consecuencia del acuerdo, IAG asignará ocho nuevos aviones entre 2028 y 2030: seis para Iberia Express y dos para Iberia. Además, se crearán 80 puestos de piloto y 160 de tripulante de cabina, junto con 105 promociones a comandante entre ambas compañías.
El entendimiento también redefine el reparto de operaciones de corto y medio radio. Iberia Express incrementará progresivamente su peso en este negocio, pasando de representar alrededor del 33% de la actividad a cerca del 37% en 2030.
La aerolínea considera que el nuevo marco aporta estabilidad a la relación entre ambas compañías y sienta las bases para su crecimiento futuro, reforzando el papel del aeropuerto de Madrid-Barajas como centro de conexiones.
El acuerdo llega en un momento clave para Iberia Express, que no había recibido nuevos aviones en los últimos años pese al crecimiento de competidores como Ryanair y Wizz Air. La mejora en la disponibilidad de motores también permitirá a la compañía aumentar un 16% su actividad este invierno respecto a lo previsto inicialmente.
En 2025, Iberia Express facturó 811 millones de euros y elevó su beneficio cerca de un 20%, hasta los 176 millones, consolidándose como una pieza estratégica dentro del grupo Iberia

