Por tanto, esta reunión, inicialmente prevista para el 20 de mayo, y que finalmente se retrasó, revestirá una especial importancia, dado que se saldará con el nombramiento del que será el ‘número dos’ de la compañía.
Tal y como apuntan fuentes próximas a la empresa, todas las posibilidades están abiertas, desde que Simón continúe como presidente no ejecutivo y se fiche a un nuevo consejero delegado con funciones ejecutivas, hasta que a Simón se le dote de funciones ejecutivas y las comparta con el nuevo CEO, siendo los dos cargos ejecutivos.
No obstante, sea cual sea la fórmula elegida, esta deberá ser debatida y aprobada por el consejo de administración y luego refrendada por la junta general de accionistas, que se celebrará el 30 de junio.
Con el nombramiento de un sustituto de De los Mozos, Indra da carpetazo a las dudas sobre su gobernanza, tras superar la crisis generada por las presiones de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) -primer accionista de la compañía, con un 28% del capital-, que desembocó en la dimisión de Ángel Escribano, presidente de la empresa hasta el 1 de abril.
