La edad media de acceso a la jubilación se sitúa ya en 65,4 años, frente a los 64,4 registrados en 2019, impulsada por el crecimiento de las jubilaciones demoradas. Según los datos publicados por la Seguridad Social, hasta agosto se contabilizaron 218.325 nuevas altas de jubilación, de las que el 11,8 % correspondió a trabajadores que retrasaron voluntariamente su retiro. Esta proporción supera en siete puntos la de 2019 y casi duplica la registrada hace siete años.
Los datos reflejan una tendencia creciente a prolongar la vida laboral en lugar de adelantar la retirada del mercado de trabajo. De hecho, el 68,6 % de las nuevas jubilaciones se produjo a la edad ordinaria, lo que equivale a 149.863 personas.
El retraso de la jubilación es un factor clave para analizar la evolución del gasto en pensiones, ya que este depende no solo del número de pensionistas, sino también de cuándo acceden al retiro. Los incentivos a la jubilación demorada introducidos en 2022, junto con los cambios en la jubilación anticipada, están elevando la edad efectiva de retiro.
Mientras tanto, la pensión media del sistema alcanzó en agosto los 1.373,44 euros mensuales, un 4,6 % más que un año antes. La pensión media de jubilación se situó en 1.574,9 euros, con un aumento interanual del 4,5 %. Las nuevas altas registraron una cuantía media aún mayor: 1.707,2 euros mensuales, según los datos de julio.
En agosto, la Seguridad Social destinó 14.470,4 millones de euros al pago de pensiones contributivas, correspondientes a 10,5 millones de prestaciones para más de 9,5 millones de pensionistas. De ese importe, 10.625,9 millones se destinaron a pensiones de jubilación, el 73,4 % del total, tras un incremento del 6,7 % respecto al año anterior. En otras palabras, casi tres de cada cuatro euros del gasto mensual en pensiones se dedican a jubilados.
Por otra parte, 1,66 millones de pensiones incorporaban el complemento para reducir la brecha de género, con una cuantía media de 76,8 euros mensuales. El 70,25 % de los beneficiarios son mujeres (1,17 millones). Entre quienes reciben este complemento, el 50,8 % tiene dos hijos y el 23,6 % uno.
