Esta tendencia es especialmente visible en mercados como Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga, Sevilla o Alicante, donde las rentas han crecido con mayor intensidad.
Según datos de Idealista, localidades como Getafe, en Madrid, o Cornellà de Llobregat, en Barcelona, concentran más interés entre los potenciales inquilinos que las propias capitales. La principal razón es la diferencia de precios, aunque también influyen factores como el aumento del teletrabajo, el uso generalizado del vehículo privado y la búsqueda de viviendas más amplias y de mayor calidad.
Esta presión de la demanda está impulsando a su vez subidas de precios en muchos municipios periféricos. Es el caso de Cornellà, donde los alquileres crecen más que en Barcelona capital, reduciendo progresivamente la brecha entre ambas localidades.
La misma dinámica se observa en ciudades como Aldaia, Alcoy, Vélez-Málaga, Camas o Barakaldo, que atraen población gracias a alquileres todavía más asequibles que los de las capitales de referencia.
No obstante, en 23 provincias la capital sigue siendo el principal foco de demanda, especialmente en territorios con menor desarrollo urbano y laboral fuera de la ciudad principal. Es el caso de Zaragoza, A Coruña, Valladolid, Córdoba o varias provincias de menor tamaño como Soria, Teruel o Zamora.
