El descenso prolonga la tendencia iniciada tras el máximo de 34.563 millones alcanzado en 2024, que se redujo a 15.831 millones en 2025.
La caída coincide con una desaceleración de la inversión privada en España, cuyo crecimiento trimestral pasó del 2,1% al 0,4%. En contraste, la desinversión española en el exterior retrocedió un 79,5% respecto al mismo periodo del año anterior.
Por sectores, las mayores inversiones se dirigieron a la industria manufacturera (575 millones de euros), las actividades financieras y de seguros (500 millones), el transporte y almacenamiento (295 millones), la energía (224 millones) y las telecomunicaciones y servicios tecnológicos (202 millones).
Madrid encabezó la inversión exterior con 1.189 millones de euros, seguida de Cataluña (1.058 millones) y País Vasco (280 millones). Cantabria destacó con 227 millones.
Estados Unidos volvió a ser el principal destino de la inversión española, con 622 millones de euros, por delante de Reino Unido, Chile, México y Luxemburgo. Además, se mantiene como el mayor inversor extranjero en España, con más de 10.000 millones invertidos en 2025, cerca de un tercio del total recibido del exterior.
