Así lo recogen la publicación online Teltarif.de y el diario financiero Handelsblatt, citando fuentes próximas a los sindicatos. Ante ese escenario, la filial alemana del grupo español de telecomunicaciones, que opera bajo la marca O2, confía en acelerar su rentabilidad para lo que está estudiando «diversas medidas» para garantizar su competitividad a largo plazo. En ese sentido, dicha subsidiaria está estudiando «diversas medidas» para garantizar su competitividad a largo plazo.
La pérdida de su principal cliente mayorista 1&1, que migró el servicio de 12 millones de clientes hacia la red de Vodafone, ha dejado una herida en la filial alemana de Telefónica, con una reducción de los ingresos del 3,8% en 2025, hasta los 8.200 millones de euros, y un recorte en el EBITDA (beneficio operativo antes de depreciaciones y amortizaciones) del 8,8%, con un total de 2.500 millones de euros. Todo ello coincide con un momento especialmente complicado en Alemania, donde se localiza una feroz batalla entre los tres grandes operadores (con Deutsche Telekom y Vodafone, además de Telefónica).
Según datos del regulador alemán, la Agencia Federal de Redes, O2 Telefónica alcanzó el 88,6% del territorio alemán con su red 4G y el 76,2% con 5G en diciembre. La diferencia con Deutsche Telekom se ha reducido considerablemente, si bien el antiguo incumbente alemán cuenta con el 92,5% de cobertura sobre 4G y del 87,9% en 5G. Por su parte, Vodafone alcanza el 91,7% para 4G y el 75,7% en 5G.
Telefónica lanzó el pasado 10 de junio su primera oferta convergente de telecomunicaciones, con una ofensiva comercial formada por los servicios tradicionales de telefonía móvil, junto con accesos de banda ancha fija y de televisión de pago. La estrategia viene a replicar el modelo que el grupo ya aplica en España (con la marca «MiMovistar», anteriormente conocida como «Fusión») y en Brasil (con «Vivo Total»).
