Entre enero y junio, las compras al exterior crecieron un 5,2%, hasta 233.914,6 millones, mientras que las ventas avanzaron un 2%, hasta 201.133,6 millones, según el Ministerio de Economía.
Pese a ello, España mantuvo un superávit comercial de 12.764 millones con la Unión Europea. Los mayores saldos positivos se registraron con Portugal (9.514 millones), Francia (9.461 millones) y Reino Unido (6.801 millones). Por sectores destacaron alimentación, bebidas y tabaco, manufacturas no químicas y otras mercancías.
La evolución estuvo marcada por el encarecimiento energético derivado de las tensiones en Oriente Medio y el bloqueo del estrecho de Ormuz. El déficit energético aumentó un 7,5%, hasta 17.558,4 millones, mientras que el no energético se disparó un 73,5%, hasta 15.222,6 millones.
Fuera de la UE, el comercio con Estados Unidos reflejó la misma tendencia: las importaciones crecieron un 24,7%, hasta 3.348,3 millones, mientras que las exportaciones avanzaron un 4,4%, hasta 1.557,3 millones.
En junio, las exportaciones crecieron un 5,3% interanual y alcanzaron un récord para ese mes con 35.545 millones de euros. Las ventas a la UE aumentaron un 3,7%, con fuertes avances en mercados como Indonesia (+100,6%), Australia (+63,5%) y Canadá (+25,7%).
Las exportaciones energéticas se dispararon un 49,9%, favorecidas por la capacidad de refino española, mientras que las no energéticas avanzaron un 2,4%.
Las importaciones también marcaron un máximo histórico en junio, con 43.232 millones de euros y un crecimiento del 15,7%. Destacaron las compras de mercancías (+75,6%), productos energéticos (+13,6%), automóviles (+11,1%) y bienes de equipo (+7,9%).
Como resultado, el déficit comercial mensual alcanzó los 7.686 millones de euros, unos 4.100 millones más que un año antes, impulsado principalmente por el deterioro del saldo no energético.
