Los resultados auditados recogen unos ingresos operacionales de 89,5 millones de euros, una caída de 3,6 millones comparado con el 2024 que producen un descenso del mismo importe en el EBITDA recurrente (resultado bruto de explotación) hasta los 13,8 millones de euros.
Como la compañía anticipó en diciembre, una parte significativa de la reducción de ingresos y EBITDA se explica por una ralentización de las operaciones en Estados Unidos debido al cierre durante 42 días de la administración y la posterior reducción presupuestaria, con el impacto derivado en algunas de sus entidades vinculadas de las que LLYC era proveedor de servicios, y en México donde algunos clientes cancelaron o redujeron sus inversiones como resultado de la nueva política arancelaria.
En un escenario marcado por la incertidumbre y la transformación del sector, LLYC ha presentado ‘Impulsando valor en los momentos de la verdad’, el plan estratégico que marcará el rumbo de la compañía durante los próximos dos años (2026/27). La hoja de ruta tiene tres objetivos:
● Foco en el crecimiento rentable, unificando la oferta de servicios para centrarse en las necesidades y retos de los clientes y simplificando la organización.
● Acelerar el impulso que brinda la IA desde dos perspectivas, la innovación en la oferta y la mejora de la productividad interna.
● Reforzar la solidez financiera del grupo.
El objetivo es consolidar a LLYC como un referente estratégico, en sus mercados de actuación, en el acompañamiento a sus clientes en las decisiones clave con comunicación, creatividad e influencia.
En 2027, la compañía prevé alcanzar unos ingresos operacionales de entre 95 y 100 millones de euros y un EBITDA recurrente de entre 23 y 25 millones de euros.
Además, el plan recoge un firme compromiso con la reducción de los niveles de apalancamiento para garantizar la solidez financiera, con una ratio de deuda neta sobre EBITDA inferior a 1,75 veces.
En los próximos dos años la estrategia de LLYC se estructurará en cuatro bloques:
● Los “momentos de la verdad” de nuestros clientes como eje de una oferta única de valor añadido, posicionándonos como un socio estratégico para sus desafíos más críticos. Para ello, integramos la comunicación, la creatividad y la influencia con la ciencia de datos, para impulsar el cambio, reforzar la reputación y facilitar la toma de decisiones.
● Una organización más sencilla y ágil con el cliente en el centro, concentrando el talento en mercados clave de alto impacto.
Como parte de esta transformación, hemos eliminado posiciones a nivel global y suprarregional y reducido las áreas corporativas. El objetivo principal es simplificar la estructura. El talento se distribuye ahora en siete unidades geográficas y una funcional, cada una con plena responsabilidad sobre su cuenta de resultados y su estrategia comercial:
