A raíz de una catástrofe reciente, Vidal ha lanzado una batería de preguntas que ponen de manifiesto las profundas deficiencias en inversión, mantenimiento y seguridad del sistema ferroviario nacional en comparación con el resto de Europa.
El análisis comienza con una comparativa directa de la inversión. Mientras que Francia dedica 34 de cada 100 euros a mantener su alta velocidad, España apenas destina 16. La diferencia también es notoria en cómo se distribuye el gasto: de cada 100 euros invertidos en la red española el año pasado, un 84% se dedicó a construir nuevas infraestructuras y solo un 16% a conservarlas.
Los datos expuestos por el analista económico revelan un coste de mantenimiento por kilómetro de vía de 96.000 euros al año en España, una cifra que contrasta con los 191.000 euros de la media europea. En la misma línea, la inversión por cada 1.000 kilómetros de vía es de 45 millones de euros en nuestro país, frente a los 80 millones del promedio en Europa.
El presupuesto total también marca las distancias. España destinó 890,4 millones de euros a su red en 2024, mientras que Alemania invirtió 12.715 millones. Esta disparidad se refleja en el peso sobre la economía, ya que la inversión pública española en este sector ronda el 2,7% del PIB, por debajo del 3,4% de la media europea.
Vidal ha puesto el foco en proyectos concretos que evidencian los problemas de gestión. Se ha preguntado por una licitación que arrancó en 2020 con un plazo de 52 meses y que, a día de hoy, «sigue sin terminar», habiendo sido necesario «repetirla entera». En este sentido, ha cuestionado dónde están los 780 millones de euros previstos para esa modernización si «la señalización no se ha completado».
Otro de los puntos críticos señalados por el experto es la seguridad. Ha preguntado si alguien advirtió por escrito sobre el riesgo que suponía explotar una línea con «tecnología de 1992» mientras se realizaban las obras de modernización. Vidal ha insistido en la necesidad de saber dónde está ese informe, quién lo leyó y si la comisión de investigación emitió alguna recomendación urgente tras el suceso de Adamuz.
La falta de transparencia es otra de las denuncias. Vidal ha cuestionado por qué no existe un «cuadro de mando público con el estado de los sistemas de seguridad de cada línea» que los viajeros puedan consultar. El analista ha sido tajante al afirmar: «¿Se puede llamar sistema de seguridad a algo que depende de que nadie se equivoque? Eso no es un sistema de seguridad, en todo caso, una apuesta, y está claro que es una apuesta criminal».
Finalmente, ha concluido su intervención en ‘Herrera en COPE’ con una dura reflexión sobre la ausencia de consecuencias tras un suceso de tal magnitud. El analista se pregunta cómo es posible que nadie asuma responsabilidades: «¿Cómo puede ser que nadie, nadie asuma el menor coste político ni de gestión tras algo así? ¿En qué tipo de miseria moral se ha instalado toda esta gente?».
