Esta iniciativa ha sido impulsada junto a Belong to Sea y la ejecución técnica de la entidad local Natura y Cultura, con el objetivo de contribuir a la recuperación de espacios verdes afectados por la DANA de 2024 y fomentar la implicación ciudadana. Las actuaciones se han desarrollado a lo largo de seis jornadas en los municipios de Torrent, Catarroja, Massanassa, Alfafar, Paiporta y Alcàsser, en colaboración con sus respectivos ayuntamientos, que han participado de forma activa en las jornadas.
Durante estas intervenciones, los más de 200 voluntarios han trabajado en la limpieza y acondicionamiento del terreno y en la plantación de especies autóctonas como pinos, carrascas, romero y lirios, contribuyendo a recuperar la cubierta vegetal y a reforzar la resiliencia del entorno.
En total, se ha intervenido en cerca de dos hectáreas y se han retirado alrededor de 1.500 kilos de residuos, una actuación que pone de relieve el impacto de estos fenómenos sobre el territorio y la importancia de una respuesta coordinada para su recuperación.
El programa ha incorporado también actividades de sensibilización para explicar el papel de la vegetación en la protección del suelo y la gestión del agua, dos elementos clave para reducir el impacto de fenómenos meteorológicos extremos y avanzar hacia entornos más resilientes.
El programa ‘Sumando Energías por Valencia’ es un plan de actuación destinado a apoyar la recuperación de las zonas afectadas por la DANA en la Comunidad Valenciana, a través de cuatro líneas de actividad, con el objetivo de contribuir a la construcción de una sociedad más resiliente y sostenible. Así, el voluntariado ambiental es una de las acciones incluida en la línea de medio ambiente, con el objetivo de impulsar la recuperación de espacios naturales degradados tras episodios climáticos extremos, promoviendo la participación ciudadana y generando espacios de reflexión sobre la adaptación del territorio al cambio climático.
Las acciones desarrolladas combinan la intervención directa en el entorno —como la retirada de residuos o la restauración vegetal— con actividades de educación ambiental, orientadas a explicar la relación entre el uso del suelo, la escorrentía y el impacto de fenómenos como las DANAs, contribuyendo así a avanzar hacia entornos más resilientes.
