El indicador rompe así con la tendencia alcista registrada durante los últimos tres meses y se modera respecto al dato de marzo, cuando alcanzó el 2,47%, el nivel más alto desde su creación.
La evolución del índice supone un ligero alivio para los inquilinos, aunque continúa reflejando un escenario de elevada tensión en el mercado del alquiler. El IRAV queda además todavía muy por debajo de la inflación general, que en abril se situó en el 3,2%, dos décimas menos que el mes anterior gracias a la contención de los precios energéticos.
En este con texto el portal inmobiliario pisos.com ha analizado el tiempo de permanencia de los inmuebles publicados en alquiler en su plataforma durante enero de 2025 y enero de 2026. Los datos reflejan un mercado extremadamente tensionado, en el que los inmuebles bien ubicados, con precios ajustados y condiciones adecuadas desaparecen del mercado en cuestión de días —e incluso horas—, mientras que la oferta que permanece activa durante más tiempo suele concentrar problemas de precio, estado, tamaño o localización.
Aunque en enero de 2026 el 46% de los inmuebles publicados en alquiler permanecía activo más de un mes —frente al 50% registrado un año antes—, desde el portal advierten de que esta cifra no implica necesariamente una menor presión sobre el mercado. En muchos casos, los anuncios siguen visibles durante días pese a que el inmueble ya tiene inquilino asignado, debido al colapso operativo que sufren numerosas agencias inmobiliarias ante el volumen masivo de llamadas, formularios y solicitudes que reciben.
El segmento de inmuebles que están publicados menos de una semana ha aumentado del 18% al 20% en apenas un año. Esto significa que uno de cada cinco inmuebles publicados en pisos.com desaparece del mercado prácticamente de inmediato, una cifra que evidencia la enorme escasez de oferta en las grandes ciudades y en las áreas con mayor presión residencial. Por su parte, el tramo de viviendas en alquiler publicadas entre uno y quince días se mantiene en el 14%, mientras que el porcentaje de inmuebles que tarda entre quince días y un mes en eliminarse de la web sube ligeramente del 19% al 20%.
Desde pisos.com señalan que buena parte de los inmuebles que permanecen más de un mes en el mercado comparten características muy concretas: rentas fuera de mercado, ubicaciones con escasa demanda, superficies reducidas o estados de conservación deficientes.
La lectura conjunta de los datos apunta a un mercado del alquiler profundamente tensionado y cada vez más inaccesible para amplias capas de la población. Aunque una parte del stock tarda más tiempo en cerrarse, la realidad es que la vivienda competitiva continúa absorbiéndose a una velocidad extraordinaria, especialmente en Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga o Palma.
Para Unsain, director general de ACV Gestión Inmobiliaria, el descenso del indicador responde precisamente a esa moderación puntual del IPC. “El IRAV está directamente ligado a la evolución de la inflación y, aunque el dato de abril rompe la dinámica alcista reciente, seguimos en niveles elevados si los comparamos con la capacidad adquisitiva real de muchas familias”, explica. El experto considera que el comportamiento del índice confirma que las tensiones inflacionistas continúan trasladándose al mercado residencial: “La moderación no significa un alivio real para los inquilinos. Seguimos en un contexto donde los costes energéticos, financieros y de mantenimiento de la vivienda continúan siendo altos y eso acaba impactando en las rentas”.
Pese a la moderación del indicador, el experto advierte de que el problema estructural del alquiler en España continúa agravándose por la falta de oferta disponible y el aumento constante de la demanda. Aunque el IPC haya comenzado a desacelerarse ligeramente, Unsain considera prematuro hablar de estabilización en el mercado del alquiler. “Mientras la inflación siga por encima de los niveles objetivos y no aumente de forma significativa la oferta de vivienda, los mecanismos de actualización seguirán trasladando presión sobre las rentas”, advierte.
El PSI recuerda además que conviven actualmente distintos sistemas de actualización de rentas. Mientras los contratos posteriores a mayo de 2023 están vinculados al IRAV, los anteriores continúan rigiéndose por el IPC o el Índice de Garantía de Competitividad (IGC), según lo pactado entre las partes.
Por su parte, FADEI, patronal del sector inmobiliario profesional en España, asegura que “si bien, en origen, este tipo de índice es bienintencionado, lo cierto es que no responde a la situación real del mercado”. “La tendencia del índice, como no podía ser de otra manera, es alcista, pero las subidas son claramente insuficientes y ni de lejos van de la mano de lo que supone para un propietario afrontar factores como la tasa de inflación, el encarecimiento del precio de compra y mantenimiento de una vivienda y la escasez de pisos en alquiler en las grandes urbes”, aseguran desde la entidad.
Gómez Huecas, presidente de la entidad, advierte que “seguimos poniendo el foco de la solución al problema habitacional en el propietario, cuando la responsabilidad de incrementar la oferta de vivienda recae en la Administración”, y subraya que “el alquiler debe representar una operación rentable para los propietarios, de lo contrario, optan por la venta y se sigue reduciendo la oferta”.
En ese caso, tal y como advierte Gómez Huecas, “está sucediendo lo que pretendía evitarse: la oferta cae y el precio medio del alquiler sube en las zonas con mayor presión, afectando especialmente a quienes más necesitan acceder a una vivienda en alquiler, que son precisamente los colectivos sociales más vulnerables que no cuentan con ahorros para dar la entrada de un piso de compra ni ingresos suficientes como para conseguir financiación hipotecaria”. “La vivienda es un pilar básico y fundamental para la sociedad española y ha de ser una prioridad para la Administración. Con este tipo de métodos regulatorios se sigue perjudicando la ampliación de la oferta disponible. Se ha de incentivar a los propietarios para que pongan sus viviendas en alquiler, algo que no está ocurriendo debido a la inseguridad jurídica y la falta de rentabilidad”, asegura el presidente de la patronal inmobiliaria de España.
