En concreto, el 51% de los demandantes se ha centrado exclusivamente en la compra durante los primeros meses de 2026, frente al 37% que ha optado únicamente por el alquiler.Esta diferencia de 14 puntos porcentuales supone un incremento significativo respecto al primer semestre de 2025, cuando la brecha entre ambos segmentos era de siete puntos (48% frente a 41%). De este modo, no solo se mantiene la tendencia iniciada en 2022, sino que se intensifica de forma notable.
Junto a estos dos grandes grupos, se mantiene un tercer perfil de demandantes que participa simultáneamente en ambos mercados. Este colectivo representa el 12% en el primer semestre de 2026, recuperando niveles similares a los registrados anteriormente y mostrando una estabilidad estructural frente a las variaciones del resto de segmentos.
Si se analiza la actividad conjunta de demandantes y ofertantes, el mercado de compraventa también refuerza su protagonismo. En el primer semestre de 2026, el 18% de los particulares ha realizado alguna acción relacionada exclusivamente con la compraventa, frente al 15% registrado un año antes. Este incremento de tres puntos porcentuales confirma el dinamismo de este segmento y su creciente peso dentro del mercado residencial. Por su parte, la participación en el mercado del alquiler (considerando tanto inquilinos como propietarios de viviendas) se mantiene estable en el 14%, sin variaciones respecto al primer semestre de 2025.
