Conociendo al personaje y como se las gasta, todo es posible, menos asumir su derrota. Y eso nos lleva a sospechar lo peor de lo peor. De otra manera no se explica la absurda batalla de la Ley de Nietos que lleva andando bajo las alfombras meses y meses sin que nadie lo supiese, o lo hubiese percibido.
Por otra parte, esta ultima escaramuza con el señor Gabilondo al frente de la manifestación tampoco tiene explicación. Y si me apuran el resultado de la votación, ¿no era conocido por Sánchez y Bolaños? ¿No se lo había advertido el propio Conde Pumpido?
Y para colmo, el propio Ejecutivo ha enviado un comunicado en el que afirma que «respeta» el criterio del tribunal de garantías por prematuro. Puesto que se trata de una causa todavía abierta (sub iudice) en el Tribunal Supremo, que además ha iniciado el proceso para recibir las alegaciones directas de los afectados. El Gobierno trata asi de suavizar su fracaso aduciendo que la decisión del TC «se limita a motivos procedimentales y no aborda el fondo de la cuestión, como no lo ha hecho tampoco el Tribunal Supremo».
Es decir, para esa tropa de desalmados la batalla no ha terminado y por lo tanto hay que esperar nuevas tropelías y asaltos a la legalidad.
En ese contexto, y viendo como cada martes el Consejo de Ministros va air desgranado dadivas y mas dadivas, no hay que descartar que, si a pesar de ello, no logran un nuevo mandato, no opten por el asalto por la puerta de atrás que no es otra que la impugnación de los resultados con lo que ello conlleva de creación de un clima de desastre, calentando el ambiente para desembocar en un caos callejero y la imposibilidad de gobernar.
El tiempo dirá lo que sea, pero no esta de mas plantearse con crudeza las opciones posible de un desenlace negativo para el sanchismo.
