La campaña, dirigida por Montero, no logró movilizar a los votantes que apoyaron al PSOE en las generales de 2023 pero no en las autonómicas anteriores. El intento de nacionalizar la campaña y apoyarse en Pedro Sánchez no funcionó, y dos episodios relacionados con la muerte de dos guardias civiles en Huelva dañaron aún más la estrategia: Montero calificó el suceso de “accidente laboral” en un debate y el ministro del Interior, Grande-Marlaska, no acudió al funeral.
En Ferraz reinabaL la preocupación. El partido llevaba días preparando un discurso para desvincular el mal resultado del Gobierno, aunque la figura de Montero queda claramente tocada. Aun así, algunos dirigentes se aferran a que el PP no ampliara su mayoría absoluta tanto como esperaba.
El PSOE confía ahora en que la entrada de Vox en la gobernabilidad andaluza les permita reorganizarse de cara a las próximas municipales, autonómicas y generales. En Moncloa, Pedro Sánchez mantiene su idea de competir en solitario: rechazó convocar generales junto a las andaluzas y está convencido de que aún puede igualar al PP en votos y escaños, un objetivo clave para reforzar su liderazgo interno y evitar una rebelión en el partido.
