La operadora pública ultima una adjudicación de 1.362 millones de euros y a la que únicamente concurren dos fabricantes extranjeros, Siemens y Hitachi. Fuentes de la compañía han adelantado que el Consejo de Administración de Renfe podría abordar la adjudicación el próximo martes 27 de octubre. El contrato contempla inicialmente la adquisición de 30 trenes de alta velocidad, ampliables a otros diez, con un presupuesto base de 1.362,5 millones de euros sin IVA. Sin embargo, el valor estimado global del expediente asciende a 4.145,4 millones, al tener en cuenta el alcance total previsto del procedimiento.
Renfe, necesita renovar una flota de alta velocidad que todavía conserva unidades incorporadas en 1992, con la inauguración de la línea Madrid-Sevilla. Algunos de estos trenes acumulan más de tres décadas de servicio y se aproximan al final de su vida útil. La operadora pretende incorporar nuevas unidades para aumentar su capacidad, sustituir los convoyes más antiguos y mejorar la fiabilidad del servicio. También busca disponer de material preparado para las futuras mejoras de la infraestructura ferroviaria.

