De cumplirse el pronóstico, sería el mayor incremento de la historia de la aviación europea, impulsado por el encarecimiento del petróleo debido a la guerra en Oriente Medio. «Vamos a asistir al mayor aumento de las tarifas aéreas, diría que de la historia, en Europa durante los próximos 12 meses», ha afirmado O’Leary este martes durante una rueda de prensa en Bruselas. «La pregunta es: ¿será suficiente ese aumento de las tarifas para cubrir unas facturas energéticas drásticamente más elevadas? No creo que lo sea».
La advertencia del ejecutivo de la mayor aerolínea de bajo coste de Europa anticipa un escenario especialmente complicado para los consumidores: las compañías tendrán que trasladar una parte importante del incremento de sus costes de combustible a los pasajeros, pero ni siquiera unas tarifas significativamente más altas serían suficientes para compensar completamente el golpe sobre sus cuentas.
La combinación de combustible caro, menor capacidad y una mayor presión fiscal amenaza además con acelerar la consolidación del sector europeo. Compañías como Air Baltic o Volotea atraviesan procesos de reestructuración, Lufthansa ha avanzado en la adquisición de una participación en TAP y Apollo prepara una posible operación sobre EasyJet.
Para los consumidores, el resultado podría ser especialmente visible durante la temporada de viajes de 2027 con menos asientos disponibles y billetes más caros, incluso en las aerolíneas de bajo coste.
