Sánchez ha dedicado sus primeras palabras a trasladar su «solidaridad y empatía con los familiares de las víctimas y también los heridos que aún permanecen hospitalizados». Sobre ellos ha dicho que son su «principal prioridad». A su vez, el presidente ha alabado la «extraordinaria profesionalidad de todo el servicio de emergencias, de Protección Civil y, por supuesto, también la extraordinaria cooperación y coordinación que ha habido entre todas las instituciones», entre ellas la Junta de Castilla-La Mancha y la Diputación de Toledo y los ayuntamientos de los municipios cercanos.
El jefe del Ejecutivo ha aclarado que el segundo objetivo de las autoridades es «esclarecer qué es lo que ha sucedido». «Si ha habido negligencias, se sabrá; si ha habido fallos en el sistema de seguridad, se actuará con total contundencia», ha asegurado el líder socialista en una comparecencia sin preguntas junto al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page.
El líder socialista ha reconocido que España ha sufrido «dos terribles tragedias en un mismo año en la alta velocidad». «Muy probablemente todo indica que el origen de los dos accidentes nada tiene que ver, pero eso no me corresponde a mí decirlo, sino a la Comisión Independiente de Accidentes Ferroviarios», ha subrayado Sánchez. «Lo que está claro», a ojos del presidente, es que se debe «reforzar aún más la seguridad para volver a reconstruir la confianza en nuestro sistema ferroviario de alta velocidad».
«No es asumible para un país como España sufrir dos accidentes ferroviarios de alta velocidad en un mismo año», ha reconocido.
«Se tomarán todas las medidas que se consideren oportunas y con total contundencia para reconstruir esa confianza», ha anunciado el presidente. Todo ello «para garantizar aún más la seguridad de nuestros conciudadanos que utilicen este servicio».
Además, el presidente ha anunciado que se declararán «tres días de luto oficial» como ocurrió con el accidente ferroviario de Adamuz. «Serán los días 29, 30 y 31», ha abundado el presidente.
