El beneficio atribuido alcanzó los 5.455 millones, un 60% más, al incluir una plusvalía de 1.895 millones de euros tras el cierre de la venta de Santander Bank Polska en enero. Los resultados ordinarios excluyen partidas no recurrentes y cambios de perímetro, que este trimestre corresponden a la plusvalía por la venta de Polonia, lo que proporciona una visión homogénea del desempeño operativo y permite una comparativa consistente entre periodos1.
Santander continuó ampliando el número de clientes, con la incorporación de ocho millones de clientes totales en los últimos doce meses, hasta alcanzar los 176 millones, gracias a una sólida dinámica comercial y una mayor actividad. Por ejemplo, dentro de Openbank, el banco digital superó en México el millón de clientes un año después de su lanzamiento.
El banco siguió mejorando la rentabilidad y la creación de valor para el accionista, con un retorno sobre el capital tangible (RoTE) ordinario del 15,2% (+0,5 puntos porcentuales) y un beneficio por acción (BPA) ordinario que aumentó un 17%. El valor contable tangible (TNAV) por acción más el dividendo en efectivo creció un 19%, lo que refleja una creación de valor sólida gracias a una mayor rentabilidad y una asignación disciplinada del capital.
Los volúmenes de negocio se mantuvieron sólidos, con un crecimiento en euros constantes del 5% en crédito y del 4% en depósitos, gracias a una buena evolución comercial en todos los negocios. Destacó el aumento de las hipotecas en Retail, el crecimiento del crédito para automóvil en Openbank, mientras que la actividad de CIB se mantuvo fuerte.
Los ingresos aumentaron un 4%, hasta 15.140 millones de euros, apoyados en un margen de intereses de 11.019 millones (+4%) y unos ingresos por comisiones de 3.357 millones (+6%), como resultado de una mayor actividad de clientes y del crecimiento de volúmenes en todos los negocios globales2. En conjunto, la evolución pone de manifiesto la fortaleza de un modelo de negocio diversificado y escalable, con aproximadamente el 95% de los ingresos vinculados a la actividad de clientes, lo que aporta estabilidad en un entorno de tipos de interés más exigente.
Los costes totales disminuyeron un 3%, hasta 6.484 millones de euros, gracias a la mejora de la eficiencia derivada de la ejecución de ONE Transformation. Estas eficiencias compensaron con creces las presiones inflacionistas y las inversiones para el crecimiento del negocio, lo que se tradujo en una fuerte mejora del apalancamiento operativo. Con ello, el margen neto aumentó un 10%, hasta 8.656 millones de euros, y la ratio de eficiencia mejoró en tres puntos porcentuales, hasta el 42,8%, en línea con la tendencia estructural de reducción de costes y mejora de los ingresos.
Las dotaciones por insolvencias aumentaron un 5%, hasta 3.225 millones de euros, lo que situó el coste del riesgo en el 1,14%, prácticamente estable en la comparación interanual, lo que refleja la solidez de la cartera crediticia. La calidad de los activos se mantiene sólida, apoyada en una gestión proactiva del riesgo, una exposición diversificada por geografías y segmentos, y un buen comportamiento del crédito. La partida de otros resultados y provisiones registró una dotación bruta de 207 millones de euros relacionada con posibles reclamaciones en el negocio de financiación de automóviles en Reino Unido.
La ratio de capital CET1 aumentó hasta el 14,4%, 1,5 puntos porcentuales más en los últimos doce meses, apoyada en la fuerte generación orgánica de capital y en el impacto de la venta de Polonia, lo que proporciona una elevada flexibilidad para apoyar el crecimiento y la remuneración al accionista. Teniendo en cuenta los impactos previstos para el conjunto del año (principalmente las adquisiciones de TSB y Webster), el banco está bien posicionado para alcanzar su objetivo de una ratio CET1 de entre el 12,8% y el 13% a cierre del ejercicio. Santander siguió proporcionando atractivos retornos al accionista, con un aumento del 19% del valor contable tangible (TNAV) por acción más el dividendo en efectivo por acción, apoyado tanto en el crecimiento del beneficio como en la distribución de capital. El 27 de marzo de 2026, la junta general de accionistas aprobó un dividendo final en efectivo de 12,5 céntimos de euro por acción, que se abonará el 5 de mayo de 2026. Incluido el dividendo a cuenta de 11,5 céntimos de euro abonado en noviembre de 2025, el dividendo total en efectivo con cargo a los resultados de 2025 aumentó un 14%.
Además, el 3 de febrero de 2026, el consejo aprobó un segundo programa de recompra de acciones por un importe de hasta aproximadamente 5.000 millones de euros, de los que unos 1.800 millones de euros corresponden a los resultados del segundo semestre de 2025, mientras que 3.200 millones de euros corresponden a una distribución extraordinaria equivalente a aproximadamente el 50% del capital CET1 generado por la venta del 49% de Santander Bank Polska. Con este programa[4], el grupo está en la senda de alcanzar su objetivo de repartir al menos 10.000 millones de euros en recompras de acciones en 2025 y 2026[5]. En conjunto, la remuneración total al accionista con cargo a los resultados de 2025 asciende a unos 7.100 millones de euros, equivalente a aproximadamente el 50% del beneficio atribuido, distribuidos en partes aproximadamente iguales entre dividendo en efectivo y recompras de acciones.
Santander reitera sus objetivos para 2026-2028 presentados el pasado febrero en el Investor Day con las proyecciones macroeconómicas actuales, ya revisadas3. Los objetivos de 2026 incluyen un crecimiento de los ingresos de un dígito medio y costes a la baja en euros constantes, un mayor beneficio y una ratio CET1 del 12,8%-13%. El grupo prevé que el crecimiento de los ingresos esté respaldado por una buena actividad de clientes, con unas comisiones que crecerán a mayor ritmo que el margen de intereses, mientras que la disciplina de costes y las iniciativas de transformación sostendrán un apalancamiento operativo positivo.
Más allá de 2026, Santander prevé un crecimiento de los ingresos a doble dígito en euros constantes en 2027, un apalancamiento operativo positivo y un crecimiento del beneficio del 14-16% en euros constantes, al tiempo que mantendrá la ratio CET1 por encima del 13%. El grupo también tiene objetivos para 2028 como un RoTE superior al 20%, un beneficio superior a 20.000 millones de euros y más de 210 millones de clientes, apoyados en la escala, los efectos de red y la mejora continua de la productividad del capital.
• El beneficio ordinario del primer trimestre, sin considerar M&A[1], fue de 3.560 millones, un 12% más.
• El margen de intereses y los ingresos por comisiones crecieron 4% y 6% gracias al crecimiento de actividad.
• La ratio CET1 alcanzó el 14,4%, gracias a la sólida generación orgánica de capital y la venta de Polonia.
• El TNAV más el dividendo en efectivo por acción aumentó un 19%.

