El movimiento refleja el cambio de estrategia de la gran banca ante la expectativa de nuevas subidas de tipos y la creciente competencia de neobancos y entidades digitales. Durante el anterior ciclo alcista, los grandes bancos apenas remuneraron el ahorro, lo que llevó a muchos clientes a buscar alternativas como las letras del Tesoro.
La iniciativa tiene un carácter principalmente defensivo y busca fidelizar clientes. BBVA ya lanzó en junio depósitos al 2,25% y el mercado da por hecho que ajustará su oferta si continúan mejorando las remuneraciones del ahorro. Por su parte, Openbank, la filial digital de Santander, también comercializa depósitos al 2,75%, especialmente para captar nuevos clientes.
La presión sobre los neobancos podría aumentar si otras entidades, como CaixaBank o Sabadell, siguen la misma estrategia, obligando al sector a elevar las rentabilidades para seguir atrayendo depósitos.
Con estos movimientos, la banca española se acerca progresivamente a los niveles de remuneración del ahorro en Europa, donde los depósitos ofrecen, de media, una rentabilidad ligeramente superior a la española. La evolución de los tipos del BCE y la persistencia de las tensiones inflacionistas marcarán el ritmo de esta nueva competencia por el ahorro.
