Así se desprende del primer Pulso AEDIPE 2026, elaborado a partir de las respuestas de 74 directivos de Recursos Humanos de compañías de distintos sectores y regiones.
Según el informe, el 74% de los responsables consultados espera que el empleo se mantenga estable o mejore ligeramente durante los próximos doce meses. Sin embargo, la falta de talento se ha convertido en uno de los principales frenos al crecimiento empresarial.
Más de la mitad de los encuestados identifica la escasez de perfiles técnicos como el principal problema para contratar, mientras que otro 16,5% señala la falta de capacidades específicas. Por el contrario, los salarios aparecen como una preocupación secundaria.
Ante esta situación, las empresas apuestan cada vez más por desarrollar talento interno mediante formación, reciclaje profesional y movilidad interna. De hecho, el 75% prevé aumentar la inversión en desarrollo de personas durante los próximos tres años. El reto, según AEDIPE, es vincular esa inversión a mejoras reales de productividad y competitividad.
La inteligencia artificial también gana protagonismo, aunque todavía se encuentra en una fase inicial. La mayoría de las compañías centra sus esfuerzos en implantar herramientas y formar a los empleados, mientras que son pocas las que han comenzado a rediseñar puestos o crear nuevas funciones ligadas a esta tecnología.
El estudio apunta además a una evolución del trabajo híbrido hacia modelos con mayor presencialidad. Un 43% de los directivos cree que esta fórmula será la predominante en los próximos años, mientras que el 44% considera que una reducción de jornada podría afectar a la competitividad.
Por último, el entorno regulatorio adquiere cada vez más peso en la toma de decisiones empresariales. Uno de cada cuatro responsables de Recursos Humanos considera que la normativa laboral y regulatoria es ya un factor clave para la competitividad y reclama mayor estabilidad y previsibilidad para planificar las políticas de talento a largo plazo.
