El EBITDA aumentó un 50%, hasta 210,1 millones, mientras que la facturación se disparó un 111%, alcanzando los 167,2 millones de euros. Los ingresos totales crecieron un 44%, hasta 223,3 millones.
El principal motor del semestre fue la división de infraestructuras, cuyas ventas se multiplicaron por más de cuatro, hasta 99,6 millones de euros, gracias al desarrollo de terrenos con conexión eléctrica para centros de datos. La compañía ha elevado además la capacidad contratada para este negocio hasta 438 MW, tras firmar un nuevo acuerdo de 213 MW.
En paralelo, la producción eléctrica aumentó un 51%, hasta 1.717 GWh, apoyada por el crecimiento de la capacidad instalada, que alcanzó los 3.063 MW.
Durante el semestre, Solaria invirtió 275,8 millones de euros y redujo su ratio de deuda neta sobre EBITDA desde 5,4 hasta 3,9 veces, por debajo de su objetivo para 2028.
La compañía actualizará su plan estratégico en noviembre durante su próximo Día del Inversor. Mientras tanto, sus acciones continúan mostrando elevada volatilidad por la fuerte presencia de posiciones bajistas y por la incertidumbre sobre una posible reimplantación de la excepción ibérica para contener los precios de la energía.

