Esta percepción ha contribuido a que una parte de los hogares opte por tarifas sin discriminación horaria, consideradas más sencillas de entender, aunque no siempre sean las más eficientes desde el punto de vista del coste. Sin embargo, el análisis de los patrones de consumo de más de 500.000 hogares realizado por Gana Energía revela una realidad distinta: el 72% del consumo eléctrico ya se produce, de forma natural, en las horas más económicas, sin que los usuarios tengan que modificar sus rutinas habituales.
En concreto, solo el 28% del consumo se concentra en el período más caro (punta) que transcurre entre las 10:00 y las 14:00 y las 18:00 y las 22:00 de lunes a viernes. Frente a ello, el 45% del consumo tiene lugar en las horas más baratas (valle), que incluyen todas las noches entre semana (de 00:00 a 08:00) y el fin de semana y festivos completos, mientras que el 26% restante se produce en el tramo con precio intermedio (llano).
Actividades cotidianas como cocinar, ducharse, ver la televisión o utilizar electrodomésticos en un horario habitual ya sitúan gran parte del consumo en las franjas con precios más bajos. “Optar por una tarifa con horarios puede generar un ahorro medio de alrededor de 80 euros al año frente a una sin horarios, sin exigir cambios de hábitos”, señalan desde Gana Energía. Recuerdan además que, aunque los tramos horarios pueden ayudar a optimizar el consumo, el verdadero ahorro de la factura no suele estar en poner la lavadora a una hora u otra.
Entre los aspectos que más influyen en el coste final destacan tres factores principales:
• El precio del kWh contratado. Muchos hogares llevan años en la misma compañía y el precio se ha ido incrementando cada año al renovar sin que el consumidor lo revise.
• La potencia contratada. Tener más potencia de la necesaria supone pagar de más todos los meses independientemente del consumo.
• Los servicios adicionales. Algunos contratos incluyen servicios de mantenimiento o extras que encarecen la factura y que muchos usuarios no utilizan o desconocen que lo tienen contratado.
En un contexto en el que la factura de la luz sigue siendo una de las principales preocupaciones de los hogares, la compañía insiste en que entender la factura y revisar periódicamente las condiciones contratadas es el primer paso para pagar menos.
