El crecimiento estuvo apoyado por el transporte urbano, que avanzó un 1,2%, y por el interurbano, que aumentó un 0,1%.
El transporte urbano registró más de 285 millones de viajeros. El metro lideró el avance con una subida del 2,6%, mientras que los autobuses urbanos crecieron un 0,3%.
Por su parte, el transporte interurbano superó los 138 millones de usuarios. Destacó el transporte aéreo, con un incremento del 3,6%, seguido del autobús, que creció un 2,2%. En cambio, el ferrocarril retrocedió un 3,2% y el transporte marítimo un 2,2%.
El transporte especial y discrecional también mostró un comportamiento positivo, con más de 25,9 millones de viajeros, un 6,9% más que un año antes. Dentro de esta categoría, el transporte discrecional avanzó un 8,7%, mientras que el especial aumentó un 2,6%, impulsado especialmente por el transporte escolar.
Por comunidades autónomas, los mayores incrementos en el transporte por autobús se registraron en Extremadura (+8,7%), Castilla y León (+7,3%) y País Vasco (+6,7%). En contraste, la Comunidad de Madrid fue la única que registró descensos, con una caída del 9,8%. En metro, todas las redes aumentaron sus viajeros salvo la de Madrid (-0,2%), mientras que Sevilla lideró el crecimiento con un avance del 6,2%.
