El EBITDA se situó en 135,4 millones de euros, un 7,4% menos por el efecto negativo de los tipos de cambio. Sin embargo, en términos comparables aumentó un 3,1%, pese al encarecimiento de materias primas y energía.
La compañía destacó el buen comportamiento de las envolturas celulósicas y de colágeno, que impulsaron el crecimiento en todas las regiones. Además, señaló que la demanda se ha mantenido sólida pese al nuevo contexto geopolítico y al aumento de los costes energéticos, de transporte y de algunas materias primas.
Para proteger los márgenes, Viscofan ha aplicado subidas de precios e iniciativas de ahorro de costes, medidas cuyo impacto será más visible en la segunda mitad del año. Según el consejero delegado, Canales, la compañía sigue aprovechando las oportunidades de crecimiento gracias a su presencia global y a las inversiones en capacidad, aunque mantiene la prudencia ante un entorno de costes más exigente.
