Un análisis de pisos.com elaborado a partir de las búsquedas realizadas por los usuarios del portal, desagregadas por comunidad autónoma y provincia, revela que la demanda se concentra de forma abrumadora en un formato concreto —el piso de tres dormitorios— y que las desviaciones respecto a esa norma dibujan con precisión el mapa del precio y de la estructura urbana del país.
En el conjunto de España, el 38,2% de las búsquedas corresponde a viviendas de tres habitaciones. Le siguen las de dos habitaciones (20,3%), las de cuatro (13,2%), las de más de cuatro (4,8%) y, en último lugar, las de una sola habitación (5,6%). A ello se suma un 17,9% de usuarios que no especifica ningún número de dormitorios en su búsqueda. Si se toma como base únicamente a quienes sí concretan, el piso de tres habitaciones roza el 47% de la demanda expresada, casi uno de cada dos filtros aplicados.
“El dato realmente relevante es la distancia por la que gana el piso de tres dormitorios. Estamos ante un mercado con una demanda extraordinariamente homogénea frente a un parque residencial que sí es heterogéneo, y ahí se genera una parte importante de la tensión de precios. La competencia no se reparte por igual entre todas las tipologías, se concentra en una sola, y el número de habitaciones es el primer filtro que se mueve cuando el presupuesto no llega, porque el demandante prefiere renunciar a metros y a dormitorios para poder comprar o alquilar”, señala Font, portavoz y director de Estudios de pisos.com.
Por comunidades autónomas, Cataluña lidera con claridad el interés por las viviendas de tres habitaciones, con un 42,4% de las búsquedas. Le siguen Madrid (40,2%), Castilla y León (40,1%), Murcia (39,3%) y la Comunitat Valenciana (38,9%). Todas ellas superan la media nacional, lo que confirma que este formato funciona como referencia tanto en mercados metropolitanos de alta presión como en territorios de interior con precios notablemente más contenidos. En el extremo opuesto, cinco comunidades se sitúan claramente por debajo del promedio español: Cantabria (31,4%), Galicia (32,3%), Baleares (32,8%), Canarias (33,8%) y Castilla-La Mancha (35,5%). Las razones difieren en cada caso: en los archipiélagos la demanda se desplaza hacia formatos más pequeños, mientras que en Castilla-La Mancha lo hace hacia viviendas de mayor tamaño.
La segunda tipología más buscada muestra un sesgo geográfico muy marcado. El País Vasco encabeza el ranking con un 27,8% de búsquedas de vivienda de dos dormitorios, seguido de Asturias (25,3%), Cantabria (25,0%), Canarias (24,2%) y Madrid (23,6%), todas ellas por encima del 20,3% nacional. Por debajo de la media se sitúan Castilla-La Mancha y Navarra, empatadas en el 14,0%, junto a Extremadura (15,6%), Castilla y León (17,2%) y Murcia (17,5%).
Aunque el formato de un dormitorio representa apenas el 5,6% de la demanda nacional, su distribución territorial resulta especialmente elocuente. Baleares (9,3%) y Canarias (9,2%) lideran el interés por este tipo de inmueble, seguidas de Madrid (7,2%) y de Andalucía y Cantabria, ambas con un 6,2%. Se trata, en su mayoría, de mercados con precios elevados, fuerte peso del alquiler y una demanda vinculada a la actividad turística y a la inversión.
El detalle provincial refuerza esa lectura: Málaga (10,9%), Santa Cruz de Tenerife (10,1%), Baleares (9,3%), Las Palmas (8,5%), Madrid (7,2%) y Guipúzcoa (7,0%) figuran entre los territorios donde el estudio de una habitación despierta mayor interés. Llama la atención, sin embargo, que Cataluña se quede en el 4,7%, por debajo de la media pese a sus niveles de precio, lo que sugiere que el ajuste presupuestario en el mercado catalán se produce por otras vías —ubicación, estado de conservación o antigüedad del inmueble— antes que por la reducción del número de dormitorios.
A escala provincial, las mayores concentraciones de búsquedas de vivienda de tres habitaciones se registran en Córdoba (44,6%), Barcelona (44,4%), Álava (44,2%), Salamanca (43,1%) y Huelva (42,8%). En el lado contrario aparecen Teruel (26,6%), Huesca (29,6%), Pontevedra (30,9%), Cantabria (31,4%) y A Coruña (32,0%). En cuanto al dos dormitorios, el liderazgo es netamente vasco y andaluz-mediterráneo: Guipúzcoa (30,1%) y Vizcaya (28,7%) ocupan las dos primeras posiciones, por delante de Málaga (27,5%), Almería (25,8%) y Asturias (25,3%). Los porcentajes más bajos se localizan en Soria (9,4%), Teruel (10,5%), Jaén (12,0%), Cuenca (12,3%) y, empatadas, Toledo y Zamora (12,4%).
El comportamiento de los inmuebles de más de cuatro habitaciones ofrece una de las correlaciones más nítidas del estudio. Frente a una media nacional del 4,8%, las provincias que multiplican ese porcentaje son precisamente las de precios más asequibles y menor densidad: Teruel (13,5%) encabeza el ranking, seguida de Burgos (10,3%), Jaén (10,0%) y un trío empatado en el 9,2% formado por Huesca, Lugo y Pontevedra. Completan el grupo Ciudad Real y Toledo (8,9%) y A Coruña y Navarra (8,7%).
La imagen inversa la ofrecen Baleares (2,5%), Huelva (2,6%), Madrid (2,7%), Almería (2,8%) y Barcelona (2,9%), donde apenas tres de cada cien búsquedas apuntan a viviendas de gran tamaño. En la categoría de cuatro dormitorios exactos, Cáceres alcanza el 25,2%, muy por encima del 13,2% nacional, seguida de Albacete (22,2%), Guadalajara (21,7%), Toledo (21,3%) y Cuenca (21,1%).
