Así lo han reconocido tanto el consejero delegado de Audi, Gernot Döllner, como el CEO de Ducati, Claudio Domenicali, aunque ambos insisten en que todavía no se ha tomado ninguna decisión.
La marca italiana de motocicletas figura entre las participadas que el grupo alemán está evaluando. Según estimaciones de analistas, Ducati podría estar valorada en unos 1.250 millones de euros. La compañía vende alrededor de 50.000 motos al año y generó en 2025 unos ingresos de 925 millones y un beneficio operativo de 52 millones.
Audi adquirió Ducati en 2012 y ya intentó venderla en 2017, aunque finalmente descartó la operación. Desde entonces, la firma ha reforzado su prestigio gracias a sus éxitos en MotoGP, donde suma seis títulos consecutivos de constructores desde 2020.
La posible desinversión se enmarca en el plan de Volkswagen para reducir su cartera de negocios. Recientemente, el grupo acordó la venta de una participación mayoritaria en su división de motores marinos y aprobó una amplia reorganización de activos.
Según medios italianos, el fondo PatrItalia habría presentado una oferta de unos 2.500 millones de euros por Ducati. Mientras tanto, el Gobierno de Italia ha mostrado su disposición a proteger a la compañía por considerarla un símbolo del «Made in Italy».
Por otro lado, Audi estudia ampliar su producción en Estados Unidos para reducir el impacto de los aranceles, aprovechando instalaciones ya existentes del grupo Volkswagen en el país.
