Son datos de la Encuesta de I+D en la industria farmacéutica 2025, que incluye la previsión para 2025 basada en los datos aportados por las compañías en el último trimestre del año. Las cifras reflejan una apuesta continuada de la industria farmacéutica en nuestro país, que ha pasado de los 6.000 trabajadores dedicados a investigación y desarrollo en 2023 a 7.100 según las previsiones de cierre de 2025. Un importante avance –de casi el 18%– que consolida el papel del sector como uno de los motores del empleo cualificado y la generación de conocimiento en el país.
La alta cualificación del empleo se refleja en un 90% de titulados universitarios. Un porcentaje que ha aumentado seis puntos en la última década, lo que supone la apuesta del sector por el talento altamente especializado. En total, la industria farmacéutica emplea a más de 56.000 personas de forma directa y 270.000 sumando empleos indirectos e inducidos.
El informe muestra que en 2025 se dedicaron 1.003 millones de euros a la realización de ensayos clínicos en nuestro país, la partida de I+D con mayor cuantía y un 11% superior a la del año anterior.
La inversión en las fases tempranas (I y II) ya supera el 38% de la inversión en estudios clínicos. Estas fases, las más requieren un mayor nivel de complejidad científica y hacen posible a su vez el acceso de los pacientes a las nuevas terapias de forma más prematura, también han visto un incremento paulatino de las inversiones en los últimos años. La industria farmacéutica está poniendo el foco en estas primeras etapas de la investigación, algo a lo que está contribuyendo la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) gracias al impulso de programas como los fast track.
La encuesta también pone de relieve el papel que tiene la industria farmacéutica en su colaboración con hospitales, universidades y centros de investigación públicos y privados, a lo cual destinó 716 millones de euros en 2024. Esta aportación muestra cómo, a través de la colaboración público-privada, la industria contribuye reforzar la sostenibilidad de los centros, a elevar la cualificación de los profesionales y facilitar el acceso de los pacientes a ensayos clínicos de tratamientos de vanguardia.
En este sentido, es importante destacar el trabajo de la Aemps, cuya agilidad y proactividad está contribuyendo al liderazgo español en un momento de grandes retos regulatorios y comerciales. Algo para lo que es fundamental que la agencia pueda contar con los recursos humanos, técnicos y organizativos adecuados a la relevancia e intensidad de su labor.
