El concurso se enmarca en las celebraciones del Carnaval y tiene como objetivo promocionar la hostelería madrileña y reforzar la identidad gastronómica local. Se ha desarrollado esta mañana en el Mercado de Guzmán el Bueno.
Taberna & Media, a través de su jefa de cocina, Jacqueline Jiménez, presentó un milhojas con base de salmorejo, espuma de tomate y sardina en salazón y ahumada, una propuesta que destacó por su equilibrio técnico, intensidad de sabor y cuidada presentación.
En la modalidad dulce, Angélica Locantore, de Cacao en Broma, presentó una elaboración con base de sablé de almendra, sardina de chocolate rellena de mermelada de cerezas y ganache de ron, decorada con puntos de caramelo salado. El jurado valoró especialmente la armonía de sabores, la creatividad conceptual y la ejecución técnica.
El concurso ha contado, en el apartado salado, con Jorge Baeza, de La Savina, que presentó una coca de sardina ahumada; Eduardo Collado, de Egun-On, elaboró un tartar de sardina ahumada con salmorejo, tomate cherry confitado y mousse de queso Idiazábal; desde Oh! Banzai, con Rika Atoichi, dieron a probar su sardina crujiente con miso tostado y aroma de yuzu; Taberna & Media, con Jacqueline Jiménez, un milhojas de sardina con esponja de tomate y salmorejo, e In-Pulso, de Alejandro de la Fuente, su escabeche de parrocha sobre tosta de maíz.
El apartado dulce tuvo como protagonistas a David Cristóbal, de Formentor, con su sardina de Carnaval; Cakery Rocks, con Larissa Abache, presentó su cakepop de sardina; Ignacio Pontón, de Pontón, su sardina de chocolate crujiente; Cacao en Broma, con Angélica Locantore, su tapa de sardina dulce; y Samuel Serrano, de Club Financiero, su elaboración dulce de sardina.
El concurso se ha estructurado en dos fases. Tras la recepción de propuestas junto con ficha técnica y fotografía, la organización seleccionó cinco finalistas por modalidad. En la fase final, cada participante dispuso de diez minutos para finalizar la elaboración y emplatar cuatro tapas.
El certamen consolida así su papel como cita destacada del calendario gastronómico madrileño, poniendo en valor la tradición del Carnaval a través de la creatividad culinaria y el talento profesional de la hostelería de la Comunidad de Madrid.

