Ubicada frente a la plaza de toros, durante estos días de feria —la temporada arrancó el 1 de mayo con la Feria de la Comunidad, para dar paso a la Feria de San Isidro que termina el 14 de junio— esta taberna apetece más que nunca. A su carta castiza —obra de Fran Porras y asesorada por Alex Marugán, compañero de promoción— se suman propuestas para el picoteo; porque César Molero, al frente de Casa Toro y también del cercano El Tentadero, lo tiene claro: “en feria los imprescindibles son las chacinas de Blázquez, la ensaladilla —nosotros la hacemos con gambas al ajillo y gusta mucho—, la ensalada de tomate y las gambas que servimos cocidas o a la plancha y hacemos fuera de carta cucuruchos de gamba cristal, que resulta muy cómodo para compartir”. Otra novedad es el Carpaccio de presa ibérica sobre ajoblanco al aroma de manzanilla, recetas perfectas para disfrutar en su zona de barra con mesas altas o en la terraza, con vistas a la plaza.
Sin duda, el buen ambiente del local, los horarios y el momento invitan a los encuentros informales, pero si se busca algo más tranquilo, nada como reservar en el salón principal, presidido por un gran mural grabado ‘a fuego’, en el que no falta un guiño a la cerveza Águila entre los canastos de mimbre, tarros de conservas y flores. El conjunto, obra de Néstor Marcos Architecture, es la reinterpretación de una taberna castiza en un lenguaje actual, al igual que su cocina, repleta de cuidadas y originales elaboraciones. Y como todo apetece, la opción perfecta es alguno de los Menús de Feria, con raciones para compartir, principal, surtido de postres y bebida desde 55 €.
Para comer a la carta, entre los platos estrella de Casa Toro destacan: la ensaladilla; los Torreznos ‘Campeones de Madrid’ y los Huevos rotos con migas de rabo de toro. Por supuesto, con ese nombre y esta ubicación, sirven un Guiso de rabo de toro con patatas fritas en homenaje a Casa Toribio que es para volver a por más. El secreto está en que se termina al horno durante 12 horas y el resultado es meloso, donde se separa solo el hueso, y sí, en la salsa hay que mojar su rica torta de aceite. Otra receta que cada vez tiene más incondicionales son los Lingotes de oreja con salsa brava que primero se cuecen, y luego se fríen en daditos para lograr unos bocados crujientes por fuera y muy tiernos por dentro. Entre los postres, la torrija no defrauda y para acompañar, una carta de vinos con diferentes D.O., algunos jereces, el vermut de La Dolores o esa caña de Águila bien tirada.
Casa Toro
Julio Camba, 5. Madrid.
Tel. 676 74 52 93.
www.casatoro.es
Casa Toro cierra los lunes durante el mes de mayo, el resto de meses abre ininterrumpidamente todos los días de la semana de 12.30 a 1:00 h, y jueves, viernes y sábados, cuando el ambiente está amenizado por música en directo, hasta las 2:00 h. Hay una carta reducida fuera de los turnos de comida y cena con chacinas, laterío y casi todas las especialidades de la casa disponibles para el tardeo. Tiene capacidad para 180 personas, la mayoría en cómodas mesas altas repartidas por todo el local, algunas adheridas a la barra, y es recomendable reservar por las noches, especialmente si hay evento taurino. Cuenta también con una informal terraza con capacidad para 50 comensales. El ticket medio es de 35-40 € y tiene menús para grupos desde 45 €, ya que, por su distribución, es perfecto para acoger tanto pequeñas como grandes celebraciones.

