El espacio se articula en torno a una gran barra central, coronada por un techo espejado que amplifica la luz y la sensación de dinamismo. La cocina abierta, que recorre todo el ancho del comedor principal, se convierte en uno de los grandes focos de atención, dejando ver a los chefs en movimiento, el fuego en directo y la creación de sus platos, de los cuales, muchos se terminarán frente al cliente.
Tonos rojos profundos, y materiales como el mármol y la madera de nogal aportan calidez al interiorismo, inspirado en la Italia de los años 70, mientras que los detalles en latón y la iluminación cuidadosamente trabajada acompañan la transición del día a la noche. Desde el interior, amplios ventanales y cortinas ligeras conectan de forma natural con la zona del roof top. Igualmente, toldos a rayas, luz tenue y las vistas sobre los tejados del barrio de Salamanca completan una atmósfera pensada para cualquier momento del día. Además, climatizada en invierno y protegida del sol en verano, la terraza estará abierta durante todo el año. La experiencia italiana en su máxima expresión La propuesta gastronómica de Florentine se basa en una cocina italiana honesta, centrada en el producto y en el respeto a la tradición. Para ello, el equipo trabaja con productores de distintas regiones de Italia: tomates San Marzano de Campania, Parmigiano Reggiano de pequeñas queserías de Emilia-Romaña o harina 00 molida en Nápoles. La carta, pensada para compartir e invitar a alargar la sobremesa y a disfrutar sin prisa de la experiencia, revisita los grandes clásicos italianos con un enfoque actual y equilibrado.
Desde Marbella llegan algunos de sus platos más reconocibles, como la Holy Carbonara, terminada en mesa y pensada para compartir, la pizza napolitana de fermentación lenta (48 horas), convertida en todo un fenómeno en la Costa del Sol, o los profiteroles con chocolate caliente servidos al momento.
Para su llegada a Madrid, Florentine amplía la propuesta con nuevas incorporaciones como el vitello tonnato, el tartar de atún con aliño de la casa, la pasta Big Boy Manzo con carne de vaca gallega o la pizza Spicy Nduja, que combina intensidad y cremosidad con la stracciatella. Enla barra, los cócteles italianos clásicos marcan el ritmo. El Florentine Spritz (conAperol, prosecco de la casa y naranja sanguina) se ha convertido ya en uno de los imprescindibles, mientras que no faltan clásicos como el Negroni, preparado al momento y terminado en la misma mesa
Florentine Madrid
Serrano 52, 7ª planta-WOW Concept,
28001 Madrid
Horario:Servicio continuo, de 13:00 a 02:00
Ticket medio:50 € por persona
Reservas:madrid@florentinerestaurants.com/ florentinerestaurants.com


