Una contención de gastos que no solo responde al actual contexto geopolítico, sino a una crisis de poder adquisitivo, según apuntan desde AECOC. La Semana Santa llega esta vez en un contexto que, en términos económicos, es más incierto que nunca, y eso está pasando factura a las decisiones de los consumidores, que optan por planes de proximidad. De hecho, un 77% de los consumidores pasarán estas fiestas en su casa, un 4% más de los que lo hicieron el año pasado. Sin embargo, esto no supone que vayan a renunciar a hacer planes diferentes: casi la mitad de ellos asegura que disfrutará de estos días libres aprovechando para comer fuera, hacer visitas culturales o pequeñas excursiones a entornos cercanos.
De entre quienes han decidido cambiar de paisaje por unos días, además, la mayoría lo harán en su segunda residencia (43%). Un 40% de los españoles reconoce que optará por hoteles, hostales o casas rurales, también en España, mientras que solo un 4% ha decidido viajar al extranjero.

