España ha sido el país que más ha crecido en cinco de los seis últimos meses, aunque en febrero se quedó en segunda posición por detrás de Francia.
Anged, la patronal de compañías como El Corte Inglés, Carrefour, Alcampo, Eroski, Ikea o Leroy Merlin, señala como una de claves de este crecimiento que «la confianza del consumidor en España mantiene su elevado diferencial positivo respecto a la media del área euro, de más de 10 puntos». No obstante, la patronal advierte también en su último barómetro, correspondiente al primer trimestre del ejercicio, que «aunque España sigue liderando el avance en el comercio minorista en el contexto de la Unión Europea en los primeros compases de 2026, hemos revisado a la baja las previsiones del conjunto del año por el impacto del conflicto bélico en Oriente Medio». El crecimiento, además, no es uniforme en todos los formatos comerciales. «Las grandes cadenas siguen siendo el canal que anota el mayor crecimiento de las ventas, con un avance del 7,7% interanual en el periodo de noviembre de 2025 a enero de 2026», explica la patronal. Es un crecimiento que viene impulsado así, fundamentalmente, por empresas como Inditex o Mercadona. La propietaria de Zara cerró el último ejercicio el pasado 31 de enero con un aumento de sus ventas en el mercado español del 8,5%, hasta 6.754 millones de euros, mientras que la cadena de supermercados valenciana facturó en el mercado nacional 39.766 millones, lo que supone igualmente un 7,3% más.
Frente al crecimiento registrado en las grandes cadenas, en cambio, el volumen de ventas en las grandes superficies registró una moderación en su crecimiento entre noviembre y enero, hasta el 0,4%, frente al incremento del 1,7% correspondiente a la campaña de Navidad y rebajas del pasado ejercicio. En cuanto a las pequeñas cadenas y el comercio tradicional, menos afectado por la volatilidad de los meses de campaña, mantienen el crecimiento de las ventas en un 0,8% y 1,3%, respectivamente, respecto al mismo período del ejercicio anterior.
Pese a los altos niveles de confianza del consumidor, en el sector de la distribución existe una gran preocupación por el alza de los costes y el incremento de la inflación, que podría reducir las tasas de crecimiento previstas. De hecho, hay ya una revisión al alza de las estimaciones de inflación y Funcas, por ejemplo, anticipa una tasa por encima del 4% en los próximos meses. Es un escenario central en el que se considera que en los meses de abril y mayo el precio del barril oscile en torno a los 100 dólares.
En el caso de que el conflicto en Oriente Medio se prolongue ante la falta de acuerdo entre Estados Unidos e Irán, impulsando al alza los precios, todo indica, además, según los expertos, que habrá un mayor crecimiento de la marca blanca. La patronal de la gran distribución prevé además que en el conjunto del año haya una moderación de las ventas en las grandes cadenas, hasta el entorno del 4%, lo que supondría casi dos puntos y medio menos respecto al 6,4% que registraron el año pasado. En el sector de la alimentación más de la mitad de las ventas se llevan a cabo a través de las grandes cadenas, que registraron un avance de las ventas del 4,4% el año pasado aunque, según Anged, «es previsible una moderación hasta el 1,4% para 2026 en este segmento».
