«China debe ver a Europa y a España como un lugar en el que invertir y como un socio con el que poner en marcha proyectos industriales», ha afirmado. El jefe del Ejecutivo ha asegurado haber encontrado «comprensión y voluntad de trabajo» por parte de Pekín «para alcanzar ese equilibrio», según ha anunciado ante los medios tras reunirse con su homólogo chinjo, Xi Jinping. «Prueba de ello son los acuerdos que hemos firmado hoy», ha agregado Sánchez.
De estos acuerdos, cinco son «para expandir los productos agroalimentarios en el mercado chino»; otros cuatro, «para aumentar las exportaciones españolas»; y uno más «para proteger las denominaciones de origen de los agricultores», ha explicado el presidente del Gobierno. Asimismo, Sánchez ha indicado que se han firmado otros acuerdos en materia de ciencia, cultura y medio ambiente, y se ha mostrado confiado en que Pekín desempeñe un papel clave en la lucha contra el cambio climático.
«Las relaciones bilaterales China-España gozan de muy buena salud y hemos llevado nuestras relaciones al mayor nivel de los últimos años. Hemos establecido un diálogo estratégico que China mantiene en sus relaciones más estables y los acuerdos alcanzados dan buena cuenta de la importancia que China concede a sus relaciones con España», ha indicado.
Asimismo, Sánchez ha defendido que «está en el interés de España y Europa estrechar lazos con China» y, en consecuencia, «definir una relación abierta desde el respeto y el espíritu pragmático». En este sentido, ha destacado que España es un país «profundamente europeísta» y un «miembro clave de la Unión Europea (UE)», especialmente al ser «la economía que más crece», por lo que ha defendido su papel como «un país que puede aportar, no solo con voluntad sino también con hechos y políticas».
En ese contexto, el presidente del Gobierno cree que España puede «contribuir de forma activa a la creación de un nuevo orden global que traiga la paz definitivamente al mundo». A este respecto, Sánchez ha asegurado que habló con Xi de la «grave situación» en Irán, Gaza, Ucrania y el Líbano y le animó a «continuar contribuyendo de forma activa a reformar» el sistema de gobernanza multilateral.
Cuestionado sobre si esta sintonía con Pekín puede molestar a Estados Unidos y, sobre todo, al presidente Donald Trump, Sánchez ha indicado que «España ha tenido una posición coherente en política exterior». «No debe ofenderse nadie», ha recalcado Sánchez, quien ha asegurado que «respetar un orden internacional basado en reglas es de puro sentido común». «En el interés de todas las naciones va que ese sistema multilateral sea respetado y hoy la legalidad internacional se está atropellando. Hoy nos estamos viendo sometidos a la amenaza de esos países. No vamos a tener ningún problema en seguir estando en el lado correcto de la historia». Ha añadido.
